30 de mayo de 2014 / 12:37 / hace 3 años

Economía de Brasil se estanca mientras Rousseff se apresta a buscar otro mandato

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Panorámica de la construcción de la presa hidroeléctrica Teles Pires en la frontera entre los estados de Mato Grosso y Para, en Paranaita, en Brasil. 22 de mayo de 2014.Roosevelt Cassio. La economía de Brasil apenas creció en el primer trimestre presionada por un desplome de la inversión, un reflejo del malestar provocado por disputas laborales y protestas que enfrenta el Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, cuando faltan pocos meses para comicios en que buscará un segundo mandato.

RIO DE JANEIROo (Reuters) - La economía de Brasil apenas creció en el primer trimestre presionada por un desplome de la inversión, un reflejo del malestar provocado por disputas laborales y protestas que enfrenta el Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, cuando faltan pocos meses para comicios en que buscará un segundo mandato.

Los datos publicados el viernes por el Gobierno parecían en su mayoría un disco rayado de la tendencia de los últimos tres años en Brasil: contracción de la producción fabril, baja de la inversión y un gasto del consumidor estancado.

Sin embargo, un buen desempeño de la agricultura y el elevado gasto público a las puertas de la elección de octubre inclinaron la balanza general hacia un modesto crecimiento.

La economía de Brasil creció un 0,2 por ciento en el primer trimestre, respecto de los tres meses anteriores, informó el viernes el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), cifras que estuvieron en línea con las expectativas del mercado, según un sondeo de Reuters.[ID:nL1N0O918C]

Sin embargo, se trata de un crecimiento menor al 0,4 por ciento del cuarto trimestre, una cifra que fue revisada a la baja.

"No puedo encontrar nada positivo (en los datos)", dijo Bruno Rovai, un economista de Barclays. Junto a otros analistas ve que la caída de la confianza entre inversores y consumidores, además del alza de los inventarios, posiblemente seguirá debilitano la actividad económica durante 2014 y probablemente después.

No obstante, el desempleo sigue cerca de un mínimo y la pobreza sigue disminuyendo, por lo que muchos brasileños consideran que aún pueden hacer cuentas positivas tras los progresos logrados en la última década.

Este factor ayuda a explicar porque Rousseff mantiene un sólido liderazgo en los sondeos por sobre sus dos principales rivales de centro para la elección del 5 de octubre.

De todas formas, muchos votantes, especialmente de clase media, están frustrados por la deficiente infraestructura y la inflación del 6 por ciento anual que consume sus salarios.

Debil Contribucion Del Mundial

Los números exponen que los preparativos para el Mundial han aportado poco, si es que algún impulso para la alicaída economía de Brasil. En comparación al año previo, la economía creció un 1,9 por ciento en el primer trimestre, dijo el IBGE.

La Copa del Mundo ofrece cierto impulso a la mayor economía de América Latina con la llegada de unos 600.000 turistas al país. El Gobierno espera que el torneo sume 0,5 puntos porcentuales al PIB, mientras que los economistas privados sólo esperan un aporte de 0,2 puntos porcentuales.

El ministro de Hacienda, Guido Mantega, dijo después de que se publicaran los datos del PIB que el crecimiento de Brasil repuntará en el segundo trimestre en la medida en que la economía mundial se fortalece, y que se espera que la inflación retroceda.

El crecimiento de Brasil ha sido irregular desde 2011 pese a las incontables medidas de estímulo impulsadas por el Gobierno, lo que hace temer un estancamiento prolongado de una economía que hasta no hace mucho fue una de las más dinámicas del mundo.

La industria se contrajo un 0,8 por ciento en el primer trimestre, cuando tasas de interés de dos dígitos y la baja confianza empresarial se sumaron a una inflación persistentemente alta y una infraestructura inadecuada.

La inversión bajó un 2,1 por ciento, mientras que el consumo de los hogares cayó un 0,1 por ciento. La demanda, en tanto, se mantuvo a flote gracias al gasto del Gobierno, que creció un 0,7 por ciento respecto del cuarto trimestre.

Con la confianza de la industria en su nivel más bajo desde la crisis de 2008-2009 y el gasto del consumidor mostrando indicios de moderación, los economistas dicen que la economía de Brasil se podría frenar más.

La mediana de los pronósticos en un sondeo semanal del Banco Central proyecta que la economía de Brasil crecerá apenas un 1,6 por ciento este año, bajo el 2,5 por ciento del año pasado, según datos revisados al alza.

El débil crecimiento fue una razón clave detrás de una rebaja de la calificación de crédito de Standard & Poor's de comienzos de este año. [ID:nL1N0ML1TR] La nota de deuda de Brasil actualmente está a apenas un escalón por sobre el estatus "especulativo".

Reporte de Rodrigo Viga Gaier; escrito por Asher Levine y Silvio Cascione. Traducido por Patricio Abusleme y Janisse Huambachano. Editado por Gabriela Donoso y Marion Giraldo

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