Un nuevo incumplimiento de Argentina no sería tan malo como el anterior

miércoles 18 de junio de 2014 09:41 GYT
 

Por Sarah Marsh y Eliana Raszewski

BUENOS AIRES (Reuters) - La batalla de Argentina con los inversores que rechazaron sus propuestas para canjear deuda podría empujar a la tercera mayor economía de América Latina a una cesación de pagos, que arruinaría sus intentos de volver a los mercados de crédito pero no tendría los devastadores efectos del default del 2001-2002.

La Corte Suprema de Estados Unidos decidió el lunes no atender una apelación de Argentina a la decisión de un tribunal menor, que le ordenó pagar en la totalidad de lo adeudado a fondos de cobertura que rehusaron participar en 2005 y 2010 del canje de deuda incumplida por 100.000 millones de dólares.

Ahora que el riesgo de un incumplimiento aumentó, Argentina debe negociar un acuerdo con los fondos a los que llama "buitres" o encontrar un camino para eludir los fallos judiciales, que le impedirían pagar a los inversores que reestructuraron sus deudas si no logra un trato para cancelar las obligaciones con los llamados 'holdouts'.

El ministro de Economía, Axel Kicillof, anunció el martes que el Gobierno está dando los primeros pasos para canjear la deuda reestructurada para ponerla bajo la ley argentina y hacer los pagos en el país.

Además, dijo que los abogados de Argentina hablarían con el juez Thomas Griesa en Nueva York sobre su dictamen, que está empujando al país a un default, pese a que el mismo magistrado ha dicho que no quiere ese desenlace.

Pero un nuevo incumplimiento no acarrearía la misma devastación del default del 2001-2002, dijeron economistas.

"La situación económica era diferente", dijo Jorge Todesca, quien era viceministro de Economía en el 2002 y que recordó que la economía se contrajo un 10 por ciento en tres años, el país tuvo un déficit comercial y los precios de las materias primas eran la mitad que ahora.

El Estado y los bancos estaban fuertemente endeudados y la industria había sido golpeada por una década de paridad entre el dólar y el peso argentino.   Continuación...

 
El ministro de Economía de Argentina, Axel Kicillof, hace anuncios tras el revés en la larga batalla judicial con los  bonistas "holdouts" en Buenos Aires, jun 17, 2014. La batalla de Argentina con los inversores que rechazaron sus propuestas para canjear deuda podría empujar a la tercera mayor economía de América Latina a una cesación de pagos, que arruinaría sus intentos de volver a los mercados de crédito pero  no tendría los devastadores efectos del default del 2001-2002. REUTERS/Enrique Marcarian