Inflación de Brasil se desacelera con fuerza en julio a un 0,01 pct

viernes 8 de agosto de 2014 11:36 GYT
 

Por Silvio Cascione

BRASILIA (Reuters) - Los precios al consumidor en Brasil tuvieron una subida muy leve durante julio, un resultado sorprendentemente bueno para el Gobierno de Dilma Rousseff, que quiere mostrar que mantiene contenida la inflación antes de los comicios presidenciales del 5 de octubre.

Los precios al consumidor en Brasil medidos por el índice de referencia IPCA subieron un 0,01 por ciento en julio desde junio, la tasa de inflación mensual más lenta en cuatro años y menor a todos los pronósticos en un sondeo de Reuters, según datos oficiales publicados el viernes.

Como resultado, la inflación a 12 meses se frenó a un 6,50 por ciento en julio desde un 6,52 por ciento en junio aunque se mantuvo en el límite superior del rango meta oficial.

El banco central tiene una meta de inflación es de un 4,5 por ciento anual, con un margen de tolerancia de 2 puntos porcentuales.

Las cifras de la inflación sugieren que el ciclo de alzas a las tasas de interés, actualmente en un 11 por ciento, ya estarían logrando contener la subida de los precios.

La inflación es un tema de peso en la carrera presidencial de Brasil. El principal competidor de Rousseff, Aécio Neves, acortó su distancia con la presidenta en las últimas semanas, según los últimos sondeos.

Los altos precios han afectado la confianza de empresas y personas, y han contribuido a una fuerte desaceleración económica que algunos analistas creen podría conducir a una recesión este año.

Según los datos presentados por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) la baja en los pasajes de avión, en alimentos y en combustibles fue el factor principal para la desaceleración de la inflación en julio.   Continuación...

 
Un mujer observa los precios de unos artículos al interior de un supermercado en Sao Paulo, ene 10 2014. Los precios al consumidor en Brasil tuvieron una subida muy leve durante julio, un resultado sorprendentemente bueno para el Gobierno de Dilma Rousseff, que quiere mostrar que mantiene contenida la inflación antes de los comicios presidenciales del 5 de octubre. REUTERS/Nacho Doce