Yellen está decidida a evitar que tasas suban muy pronto porque teme recaída de economía EEUU

miércoles 13 de agosto de 2014 10:23 GYT
 

WASHINGTON/NUEVA YORK (Reuters) - Planteando un cambio histórico en la política monetaria de Estados Unidos, Janet Yellen ha colocado su mandato como presidenta de la Reserva Federal sobre un principio simple: prefiere luchar contra la inflación que enfrentar otra depresión económica.

Entrevistas con ex y actuales funcionarios de la Fed indican que Yellen y los principales encargados de tomar decisiones en el banco central estadounidense están decididos a no subir las tasas de interés en el corto plazo para no poner en riesgo la frágil economía del país.

Ese compromiso será vigorosamente sometido a prueba en los próximos meses a medida que crece la presión al interior de la Fed, entre los republicanos del Congreso e incluso en los mercados financieros, para que el banco central reconozca el fortalecimiento de la mayor economía del mundo anunciando su primera alza de las tasas de interés en más de ocho años.

Una conferencia de banqueros centrales de todo el mundo en Jackson Hole, Wyoming, que tendrá lugar la semana próxima, ofrecerá a Yellen un buen escenario para defender su compromiso.

Tras haber sucedido a Ben Bernanke en febrero, Yellen ha desarrollado un estilo distintivo: espontánea y amable en sus apariciones públicas, inusualmente directa al momento de llamar la atención sobre la situación de los desempleados, meticulosa en su preparación para las reuniones de la Fed y muy sintonizada con las opiniones de sus colegas, según fuentes de la Fed.

En sus reuniones, suele ser descrita como "excesivamente preparada". Ella es capaz de cuestionar a profundidad los puntos de vista de sus técnicos y colegas en sus presentaciones, y hasta el momento ha podido generar declaraciones consensuadas que han dejado satisfechos a los funcionarios de línea dura más preocupados por la inflación, al tiempo que mantiene al banco central más centrado en el tema clave del empleo.

El escenario que Yellen quiere evitar es un aumento de tasas que golpee a los mercados financieros y a la economía y la obligue a retroceder.

Hasta que la Fed suba las tasas desde el actual nivel cercano a cero a horizontes más normales, habría poco espacio para maniobrar en caso de que la economía amenazara con encaminarse hacia otra recesión.

La inflación, por otro lado, es un enemigo familiar que los funcionarios de la Fed confían en poder controlar con instrumentos de política monetaria convencionales.   Continuación...

 
En la imagen, la presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos, Janet Yellen, testifica ante un comité de la Cámara de Representantes en Washington. 16 de julio, 2014. Planteando un cambio histórico en la política monetaria de Estados Unidos, Janet Yellen ha colocado su mandato como presidenta de la Reserva Federal sobre un principio simple: prefiere luchar contra la inflación que enfrentar otra depresión económica. REUTERS/Kevin Lamarque