Tras fiscalizaciones a McDonald's en Rusia, empresarios se preguntan qué sigue

jueves 21 de agosto de 2014 10:29 GYT
 

Por Polina Devitt y Alissa de Carbonnel

MOSCÚ (Reuters) - Rusia dijo el jueves que estaba investigando decenas de locales de la cadena McDonald's, medida que muchos empresarios afirman es una represalia por las sanciones impuestas por Occidente contra Moscú por su intervención en Ucrania, que temen podría seguir contra otros símbolos del capitalismo occidental.

La autoridad de seguridad alimentaria de Rusia dijo que estaba investigando posibles violaciones a las normas sanitarias por parte de la estadounidense McDonald's. El miércoles, se ordenó la clausura temporal de cuatro sucursales de la cadena en Moscú.

A comienzos de mes, Rusia aplicó vetos contra importaciones de alimentos desde Occidente, luego de que Washington y Bruselas impusieron sanciones económicas a Moscú por la anexión de la región ucraniana de Crimea y el apoyo ruso a los separatistas.

"Obviamente tiene una motivación política por Ucrania", dijo Alexis Rodzianko, presidente de la Cámara de Comercio Estadounidense en Rusia. "La pregunta es: ¿va a ser una llamada de atención o el inicio de una campaña?".

Varias firmas medianas firmaron una carta del empresario británico Richard Branson en la que llamó a los políticos a detener el conflicto.

"Nosotros, como líderes empresariales de Rusia, Ucrania y el resto del mundo, llamamos a nuestros Gobiernos a asegurar que no volvamos a la miseria de la Guerra Fría", decía la misiva.

McDonald's, que abrió su primer local en Rusia en 1990, es un símbolo muy visible del capitalismo estadounidense en Rusia, donde opera 438 ramas.

El regulador ruso dijo el jueves que estaba iniciando inspecciones a los restaurantes de la cadena estadounidense en varias regiones de Rusia.   Continuación...

 
En la imagen, un hombre camina cerca a un restaurante de McDonald's en Moscú. 21 de agosto, 2014. Rusia dijo el jueves que estaba investigando decenas de locales de la cadena McDonald's, medida que muchos empresarios afirman es una represalia por las sanciones impuestas por Occidente contra Moscú por su intervención en Ucrania, que temen podría seguir contra otros símbolos del capitalismo occidental. REUTERS/Maxim Zmeyev