ENFOQUE-Cuantos menos boletos aéreos disponibles, más creativos se vuelven los venezolanos

martes 16 de septiembre de 2014 11:27 GYT
 

Por Girish Gupta

CARACAS (Reuters) - Buses que cruzan la jungla, barcos que surcan el mar Caribe y vuelos privados desde pequeños aeródromos se han convertido en las nuevas modalidades para salir de Venezuela, en medio de una millonaria disputa entre las aerolíneas y el gobierno socialista que convirtió al país en una especie de zona de exclusión aérea.

Las principales aerolíneas internacionales han reducido en el último año a la mitad la disponibilidad de sus asientos y cancelado muchas rutas, frustradas con el gobierno de Nicolás Maduro por el retraso en la repatriación de 3.600 millones de dólares por venta de boletos en medio de un control cambiario.

La menor oferta ha disparado los precios de los pocos tiques disponibles, generando una oleada de innovadores itinerarios a través de rutas indirectas u otros medios.

En una mañana reciente en la pequeña terminal de autobuses caraqueña "Rutas de América", Yane González, de 39 años, se aprestaba a emprender una travesía de cuatro días y miles de kilómetros a través de los Andes hasta la capital de Perú, Lima.

"¡Claro que preferiría volar!", dijo González. "Pero fuimos a la aerolínea y no tenían boletos disponibles".

Harta de la inseguridad, inflación y desabastecimiento, González se despidió de su trabajo en un kiosco de Caracas para empezar una nueva vida en Perú.

Como ella, el equipo de fútbol de la capital, Caracas FC, sufrió una odisea similar para llegar a la ciudad peruana de Ayacucho y enfrentar al Inti Gas por la Copa Sudamericana.

A fines de agosto, el club voló de Caracas a la ciudad venezolana de El Vigía, luego cruzó la frontera colombiana en autobús hasta Cúcuta, donde pasaron la noche. De allí, se embarcaron en un vuelo a Lima con escala en Bogotá y de la capital peruana a Ayacucho llegaron en avión para completar un viaje de cuatro días.   Continuación...

 
Pasajeros caminan por la pista al llegar al pequeño aeropuerto privado en  Charallave, en las afueras de Caracas, 15 de septiembre del 2014.  REUTERS/Carlos Garcia Rawlins