3 de noviembre de 2014 / 20:54 / hace 3 años

ANALISIS-Presión fiscal sobre Rousseff pone en la mira al banco estatal brasileño BNDES

SAO PAULO (Reuters) - Durante décadas las empresas brasileñas, grandes y pequeñas, han estado enganchadas al crédito barato del banco estatal de desarrollo BNDES.

Esa dependencia ha debilitado las finanzas públicas y limitado la participación de los bancos privados en los mercados de crédito. Los críticos dicen que en lugar de ayudar a las empresas a dejar el hábito, la presidenta Dilma Rousseff ha entregado más y más dinero al BNDES desde que asumió el cargo en 2011.

Con una economía que se estanca, ahora la mandataria izquierdista enfrenta presión para ordenar el presupuesto y reducir la intervención estatal en la economía.

En los primeros nueve meses del año, el Gobierno brasileño gastó más de lo que ingresó, incluso antes de cancelar los pagos de deudas, su primer déficit primario desde 1994.

Las agencias de crédito han advertido que podrían bajar la calificación de Brasil a comienzos del próximo año, y están vigilando si un papel menos relevante del BNDES estará entre los cambios que Rousseff impulsará para su segundo mandato que comienza en enero, tras ser reelegida el mes pasado.

“Una redefinición del papel del BNDES sería una señal clave de que el Gobierno se toma en serio el frente fiscal”, dijo Alberto Ramos, economista jefe para América Latina de Goldman Sachs.

Desde su lanzamiento en 1952, BNDES ha sido prácticamente la única fuente de crédito corporativo. Durante el mandato de Rousseff, el banco ha prestado más de 570.000 millones de reales (233.000 millones de dólares) a tasas subsidiadas mayormente con ventas de bonos gubernamentales, alentando un aumento del endeudamiento.

La diferencia entre la tasa que Brasil paga a los inversores para financiar al BNDES y lo que el banco devuelve por ese apoyo ha alcanzado al 6,25 por ciento, lo que le cuesta a los contribuyentes 35.000 millones de reales al año, y se espera que la brecha siga ampliándose en el 2015.

El Gobierno reconoce la tensión que le causa financiar al BNDES. Pero el banco ha ayudado a impulsar el crecimiento durante años, por lo que a Rousseff le inquieta reducir su influencia, especialmente cuando el crédito del sector privado es escaso y caro, dijeron dos fuentes que conocen el razonamiento del Gobierno.

Si Rousseff no hace cambios o sólo ajusta gradualmente su política fiscal y la influencia del BNDES, los economistas temen que Brasil tendrá más de que preocuparse: un creciente déficit fiscal, una inflación que se acelera, la marginación de los bancos y los mercados de bonos del financiamiento empresarial y, finalmente, la pérdida del grado de inversión.

Dicen además que los enormes préstamos del BNDES hacen más difícil la tarea del banco central de controlar la oferta de dinero y provocan una inflación persistente.

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Para acceder a gráfico BNDES: tmsnrt.rs/1obzT8m

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Dos tercios de la cartera de créditos de BNDES va a grandes empresas que podrían conseguir recursos en otros lados, como la petrolera Petrobras (PETR4.SA), la telefónica TIM Participações SA TIMP3.SA y el operador de ferrocarriles América Latina Logística SA ALLL3.SA.

Aún así, los intentos para reducir la cartera de crédito reduciendo el apoyo gubernamental o elevando la tasa de interés TJLP, que está bajo la de mercado, podría perjudicar a cientos de compañías.

“El banco no puede dejar de atender las necesidades de las empresas, así que el tamaño dependerá de esas necesidades y de la disponibilidad de otras fuentes de financiamiento”, dijo BNDES en un comunicado en respuesta a preguntas de Reuters.

CRECIMIENTO IMPULSADO POR EL ESTADO

Crear las condiciones para que otros bancos y el mercado de bonos se hagan cargo de una parte del financiamiento podría reducir el impacto de un menor tamaño del BNDES.

Elevar las garantías o unir a rivales para otorgar créditos sindicados podría ayudar al BNDES a reducir su riesgo crediticio sin que aumente significativamente su cartera, dijo Sergio Lazzarini, profesor de finanzas de la escuela de negocios Insper.

Nelson Barbosa, a quienes muchos mencionan como candidato a ser el próximo ministro de Hacienda de Rousseff, defiende el incremento gradual de la tasa preferencial TJLP para reducir la carga financiera del Gobierno y eliminar distorsiones en los mercados de crédito.

A pesar de todo el debate para reducir el tamaño del BNDES, funcionarios no se han mostrado dispuestos. El banco estatal prestó 185.000 millones de reales en los 12 meses a junio, cerca de un máximo histórico, y un 60 por ciento más que el financiamiento entregado por el Banco Mundial.

La semana pasada, un diario brasileño informó que el Tesoro podría inyectar 30.000 millones de reales al BNDES en cosa de semanas. Una fuente dijo que podría “significar más de la misma receta económica en adelante”, pero el secretario del Tesoro Arno Augustin, uno de los cerebros detrás de la idea de un BNDES más grande, no quiso confirmar el plan.

(1 dólar = 2,46 reales brasileños)

Editado en español por Javier López de Lérida

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