Aumenta optimismo de estadounidenses sobre el gasto

viernes 12 de diciembre de 2014 13:51 GYT
 

Por Jason Lange

WASHINGTON (Reuters) - La confianza de los consumidores en Estados Unidos subió en diciembre a un máximo cercano a los ocho años, una señal de que el retroceso de los precios de la gasolina y las expectativas de un mejor mercado laboral podrían darle un impulso a la economía.

La lectura preliminar del índice general de la confianza del consumidor de Thomson Reuters/Universidad de Michigan para este mes fue de 93,8.

La cifra superó las expectativas de los analistas y se suma a una sólido dato de ventas minoristas para noviembre, lo que sugiere que los consumidores estadounidenses ingresaron a la temporada de compras navideñas en un mejor momento.

"El alza de las expectativas señala un muy sólido consumo en los próximos meses", dijo Ian Shepherdson, un economista de Pantheon Macroeconomics.

Las expectativas de los estadounidenses sobre obtener mejores salarios fueron las más optimistas desde el 2008, dijo el director del sondeo, Richard Curtin, en una declaración.

El dato impulsó las expectativas de que la mayor economía del mundo está avanzando y que los salarios podrían comenzar a subir más rápido, estableciendo las bases para que la Reserva Federal comience a subir sus tasas de interés, las que ha mantenido cerca de cero por ciento desde finales del 2008 para sacar a la economía de una severa recesión.

Muchos inversores ven a la Fed elevando las tasas de interés a mediados del 2015 y se espera que las autoridades del banco central discutan la próxima semana si deben mantener la promesa de que los costos del endeudamiento permanecerán en esos niveles mínimos por un "periodo considerable".

La Fed quiere que la inflación vuelva al 2 por ciento.   Continuación...

 
Personas caminan por Wall Street en el distrito financiero de Nueva York. Imagen de archivo, 30 octubre, 2014.Los precios al productor en Estados Unidos bajaron en noviembre y se mantuvieron estables en una lectura que no incluye alimentos ni energía, una señal de escasas presiones inflacionarias que podrían apuntar a una debilidad persistente en la economía. REUTERS/Brendan McDermid