ENFOQUE-Tras siete años en el dique seco, la construcción en España se despereza

domingo 14 de diciembre de 2014 11:05 GYT
 

Por Sonya Dowsett

MADRID (Reuters) - En una ajetreada calle en el centro de Madrid, Juan José Perucho muestra dónde va a construir uno de los bloques residenciales más altos de la capital tras adquirir en noviembre al público Metro de Madrid un terreno superior al espacio de cinco campos de fútbol.

"Hemos vendido más rápido que nunca en esta promoción", explica el jefe de la inmobiliaria IBOSA sobre la torre de 25 pisos con piscina y jardines verticales. "No he visto nada igual en mis 24 años en este negocio".

El país, tan acostumbrado a un paisaje coronado de grúas durante décadas, está volviendo tímidamente a la actividad después de siete años de una sequía histórica con el pinchazo de una burbuja inmobiliaria que desencadenó la mayor recesión desde la democracia.

Entre los meses de junio y septiembre, la construcción residencial registró su primer aumento trimestral desde el comienzo de la crisis.

Pero aunque los datos muestran señales de un incipiente fortalecimiento de la confianza de los españoles en la recuperación de su economía, los expertos coinciden en que es improbable que la actividad vuelva a niveles anteriores a la crisis, por lo que el otrora enorme aporte al empleo y el PIB del sector habrá todavía de ser sustituido por otra actividad.

Actualmente la construcción en España representa alrededor del cinco por ciento del Producto Interior Bruto (unos 50.000 millones de euros) en comparación con el diez por ciento que contabilizaba en los años de bonanza.

Su tasa de empleo ha descendido a casi la mitad de lo que concentraba antes de la crisis inmobiliaria del 2008 sin perspectivas inmediatas de un fuerte repunte.

En la cima de un ciclo explosivo que duró una década, España construía anualmente más casas que Alemania, Francia e Italia juntas.   Continuación...

 
Un trabajador mira en lo alto de una construcción de un edificio de viviendas en el barrio de Valdebebas, en Madrid el 10 de diciembre.  REUTERS/Andrea Comas.
En una ajetreada calle en el centro de Madrid, Juan José Perucho muestra dónde va a construir uno de los bloques residenciales más altos de la capital tras adquirir en noviembre al público Metro de Madrid un terreno superior al espacio de cinco campos de fútbol.
"Hemos vendido más rápido que nunca en esta promoción", explica el jefe de la inmobiliaria IBOSA sobre la torre de 25 pisos con piscina y jardines verticales. "No he visto nada igual en mis 24 años en este negocio".
El país, tan acostumbrado a un paisaje coronado de grúas durante décadas, está volviendo tímidamente a la actividad después de siete años de una sequía histórica con el pinchazo de una burbuja inmobiliaria que desencadenó la mayor recesión desde la democracia.
Entre los meses de junio y septiembre, la construcción residencial registró su primer aumento trimestral desde el comienzo de la crisis.