Empresas occidentales se aprontan para enfrentar caída del rublo

viernes 19 de diciembre de 2014 13:50 GYT
 

Por Jonathan Gould

FRÁNCFORT (Reuters) - Empresas occidentales están reduciendo sus inversiones en Rusia, están repatriando fondos y conversando con sus bancos sobre coberturas cambiarias para proteger sus ganancias ante la depreciación del rublo y el empeoramiento del panorama para el crecimiento en el país.

Fabricantes de automóviles, incluyendo a Volkswagen, Jaguar Land Rover, Audi y BMW ya han reducido sus negocios, mientras que otros, como el minorista finlandés Stockmann y el fabricante sueco de muebles IKEA, quieren quedarse, pero les preocupa lo que pueda ocurrir.

El desplome del precio del petróleo y una dolorosa ronda de sanciones por Ucrania están llevando a Rusia a la recesión y frustrando a miles de firmas occidentales con negocios allí, que ven pocas probabilidades de que se rompa el estancamiento político.

"Estoy muy preocupado por señales de dogmatismo en la discusión y que el diálogo esté disminuyendo en vez de aumentar", dijo el presidente ejecutivo del minorista alemán Metro, Olaf Koch, de la disputa entre Rusia y Occidente.

Las sanciones han agravado los problemas del país dependiente del petróleo, lo que ha provocado una depreciación de un 50 por ciento del rublo este año.

El banco central ruso dijo que el producto interno bruto (PIB) podría contraerse un 5 por ciento el próximo año si el precio del petróleo continúa en torno a lo 60 dólares por barril.

Las automotrices son algunas de las firmas que han tomado medidas más drásticas, pues la depresión económica está mermando los presupuestos de los consumidores para adquirir ítems caros.

"Ante la volatilidad de la tasa cambiaria del rublo y con el objetivo de administrar su riesgo de negocios, GM Rusia ha decidido suspender temporalmente las ventas mayoristas de vehículos a sus concesionarios en Rusia a partir del 16 de diciembre", dijo Opel, la división europea de GM.   Continuación...

 
Un empleado trabaja en una línea de ensamblaje de una fábrica de Volkswagen en la ciudad de Kaluga, en el suroeste de Moscú. Imagen de archivo, 20 octubre, 2009. Empresas occidentales están reduciendo sus inversiones en Rusia, están repatriando fondos y conversando con sus bancos sobre coberturas cambiarias para proteger sus ganancias ante la depreciación del rublo y el empeoramiento del panorama para el crecimiento en el país. REUTERS/Alexander Natruskin