Nuevo rey saudita centrará política económica en empleo ante caída del petróleo

viernes 23 de enero de 2015 10:54 GYT
 

Por Andrew Torchia

DUBAI (Reuters) - El nuevo rey de Arabia Saudita centrará probablemente su política económica en la creación de empleos, así como en multimillonarios proyectos de infraestructura, para evitar que la caída de los precios del petróleo provoque tensiones sociales que minen la confianza empresarial.

El rey Salman, que ascendió al trono a primera hora del viernes tras la muerte de su hermano, el rey Abdullah, hereda una economía que se enfrenta su mayor reto desde la crisis financiera global de 2009.

El principal exportador mundial de petróleo confía en los hidrocarburos para obtener el 90 por ciento de sus ingresos, pero el descenso del crudo los está reduciendo.

El Gobierno prevé un déficit presupuestario récord de 38.700 millones de dólares para 2015, pero si el crudo Brent se queda cerca de 50 dólares por barril, el daño será mucho mayor.

El nuevo rey deberá conjugar este panorama fiscal con la presión para bajar la tasa de desempleo, del 11,8 por ciento el año pasado, según datos oficiales, mientras gestiona la transición política en los próximos meses.

Emad Mostaque, estratega en la consultora Ecstrat, dijo que Salman se verá presionado a asegurar el respaldo público con una subida salarial en el sector estatal y otras medidas populistas.

"Podría incluir medidas caras como vivienda gratuita para parejas jóvenes casadas y un perdón potencial de la deuda al consumo, con el Gobierno haciéndose cargo de los pagos", dijo.

Sin embargo, otros economistas y empresarios creen que Arabia Saudita se enfrenta al riesgo de varios años de petróleo barato, así que ya no tiene vía libre para despilfarrar dinero para solucionar sus problemas, como hacía antes.   Continuación...

 
El rey Salman de Arabia Saudita saluda al llegar al aeropuerto de Nueva Delhi. Imagen de archivo, 26 febrero, 2014.  El nuevo rey de Arabia Saudita centrará probablemente su política económica en la creación de empleos, así como en multimillonarios proyectos de infraestructura, para evitar que la caída de los precios del petróleo provoque tensiones sociales que minen la confianza empresarial. REUTERS/Adnan Abidi