Todos las miradas están puestas en la próxima generación del fabricante de chocolate Ferrero

lunes 16 de febrero de 2015 16:48 GYT
 

Por Martinne Geller y Giancarlo Navach

LONDRES/MILÁN (Reuters) - La muerte del multimillonario italiano Michele Ferrero podría en última instancia presagiar un acuerdo que involucre al imperio del chocolate que lleva su nombre, ya que la tercera generación de la familia se adentra en un futuro de multinacionales cada vez más insaciables.

El fabricante del dulce Nutella y de los chocolates Ferrero Rocher desde hace mucho tiempo es visto como un apetitoso blanco para rivales como Mondelez International, Nestlé, Mars y Hershey.

Pero debido a la firmeza de sus marcas, los altos márgenes en chocolate y el aletargamiento de los alimentos empaquetados en general, la compañía italiana podría estar en la lista de compras de cualquier empresa alimenticia global.

"Por supuesto que hay ahora más posibilidades de un acuerdo que antes, eso debe ser absolutamente cierto", dijo Andrew Cosgrove, principal analista global de EY sobre artículos de consumo.

"Existía un rumor extendido de que no ocurriría un acuerdo hasta este evento", agregó.

Ferrero International, una compañía conservadora y reservada de 69 años, se mantuvo en mayor parte apartada de los acuerdos empresariales que marcaron la búsqueda de crecimiento del sector en la última década.

Pero eso podría cambiar, dicen personas con conocimiento del tema. Fuentes familiarizadas con la compañía dicen que Ferrero consideró una vez ofertar por Cadbury pero no llegó a concretarse porque el patriarca familiar rechazó la iniciativa de sus hijos.

En el 2013 surgieron reportes de que la empresa negociaba una absorción por parte de Nestlé.   Continuación...

 
Un chocolate Ferrero Rocher fotografiado en Milán. Imagen de archivo, 20 noviembre, 2009. La muerte del multimillonario italiano Michele Ferrero podría en última instancia presagiar un acuerdo que involucre al imperio del chocolate que lleva su nombre, ya que la tercera generación de la familia se adentra en un futuro de multinacionales cada vez más insaciables.  REUTERS/Stefano Rellandini