Fitch advierte posible rebaja de calificación de Brasil por mal desempeño económico

jueves 9 de abril de 2015 13:12 GYT
 

Por Walter Brandimarte

RÍO DE JANEIRO (Reuters) - La agencia Fitch advirtió el jueves que podría rebajar la calificación de crédito de Brasil en los próximos dos años si la economía se deteriora más, mientras la presidenta, Dilma Rousseff, intenta corregir los desequilibrios macroeconómicos durante su segundo mandato.

Fitch revisó de "estable" a "negativa" la perspectiva crediticia 'BBB' de Brasil, una decisión largamente anticipada que se sitúa en línea con la firma de calificación competidora Moody's Investors Service.

Hasta el momento, solo Standard & Poor's ha degradado al país a "BBB-", a las puertas del territorio especulador.

En un intento por salvaguardar el codiciado grado de inversión de Brasil, el ministro de Hacienda, Joaquim Levy, desveló una serie de recortes de gastos y subidas de impuestos destinadas a reducir los déficits fiscales, que se dispararon en el primer mandato de Rousseff.

"Aunque el Gobierno comenzó un proceso de ajuste macroeconómico para impulsar la credibilidad y la confianza en sus políticas, persisten los riesgos de retroceso relacionados con su implementación efectiva y su duración, sobre todo en el contexto de un ambiente económico y político complicado", afirmó Fitch en un comunicado.

La existencia igualmente de otros problemas domésticos le dificultan más al Gobierno cumplir sus objetivos fiscales.

Un gigantesco escándalo de corrupción en la compañía estatal Petrobras PETR4.SA, junto a una crisis de agua y energía, podrían empujar a la economía brasileña a una recesión este año.

Mientras, la inflación sigue por encima del objetivo, obligando al banco central a subir sus tasas de interés a pesar de la debilidad de la economía.   Continuación...

 
El logo de Fitch visto en su edificio sede en Nueva York. Imagen de archivo, 6 febrero, 2013. La agencia Fitch mantuvo la calificación de crédito de Brasil en 'BBB' pero bajó su perspectiva a "negativa", porque un débil desempeño económico y mayores desequilibrios macroeconómicos están aumentando la presión sobre su perfil financiero. REUTERS/Brendan McDermid