Brasil realiza gran congelamiento de gastos para recuperar credibilidad

viernes 22 de mayo de 2015 20:09 GYT
 

Por Luciana Otoni y Alonso Soto

BRASILIA/RIO DE JANEIRO, 22 mayo (Reuters) - Brasil congelará 69.900 millones de reales (22.580 millones de dólares) en gastos en programas de inversión, educación y salud este año, en un intento por convencer a los inversores de que la presidenta Dilma Rousseff está comprometida con preservar la calificación de grado de inversión del país.

Además de la reducción del presupuesto, Rousseff ordenó más temprano el viernes un aumento del impuesto a las ganancias de los bancos, en una clara señal de que su Gobierno está listo para seguir adelante con la austeridad, pese a una oposición política férrea.

El congelamiento presupuestario, que se ajustó a lo esperado por el mercado, fue el mayor desde que Rousseff asumió su primer mandato en 2011 y llevará a los gastos no obligatorios del Gobierno a los niveles de 2012.

"Este es un un gran esfuerzo que indica la voluntad del Gobierno de cumplir con nuestra meta", dijo el ministro de Planificación, Nelson Barbosa, a los periodistas en Brasilia.

"Este es el primer paso para que Brasil vuelva al crecimiento", agregó.

Sin embargo, la mayoría de los analistas creen que no alcanzará para cumplir la meta fiscal brasileña de un superávit del 1,1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

El Gobierno redujo la meta desde un 1,2 por ciento tras una revisión de cifras del PIB de los últimos años.

El bloqueo de gastos, que es un ejercicio anual destinado a mostrar disciplina fiscal, fue de 44.000 millones de reales el año pasado.   Continuación...

 
El ministro de Hacienda brasileño, Joaquim Levy, hace un gesto durante el Comité de Asuntos Económicos, en el Senado Federal, en Brasilia, 31 de marzo de 2015. Brasil dio a conocer un congelamiento de gastos el viernes, en virtud del cual limitará sus desembolsos a cerca de 70.000 millones de reales (23.000 millones de dólares), en un intento por convencer a los inversores de que la presidenta Dilma Rousseff está comprometida con preservar la calificación de grado de inversión del país. REUTERS/Ueslei Marcelino