Bouygues enfrenta dilema en negocio de telecomunicaciones

martes 23 de junio de 2015 08:15 GYT
 

Por Leila Abboud

PARÍS (Reuters) - Martin Bouygues, vástago de una de las principales familias industrialistas de Francia, debe decidir el martes si está listo para deshacerse del negocio de telecomunicaciones, que es su principal contribución al conglomerado construido por su padre.

El directorio de Bouygues se reunirá a las 1600 GMT para discutir lo que fuentes dijeron que es una oferta de 10.000 millones de euros (11.300 millones de dólares) por parte del grupo europeo de telecomunicaciones Altice.

En realidad, la decisión depende sólo de Bouygues, de 63 años.

"Nadie sabe realmente qué piensa, si venderá ahora", comentó una persona familiarizada con la situación.

"(Pero) si vende, habrá conseguido un precio increíble por el negocio que fundó y que lleva su nombre", dijo la fuente sobre un negocio considerado como el tercer operador móvil más grande de Francia.

Martin Bouygues ya ha rechazado al menos dos ofertas por la unidad en el último año y tan recientemente como el mes pasado insistió en que Bouygues Telecom podría prosperar por sí sola. Una vez respondió a una pregunta de un periodista sobre si vendería el negocio diciendo "¿Y usted, vendería a su esposa?".

Pero la oferta de Patrick Drahi, de Altice, otro magnate de las telecomunicaciones, supera todas las instancias anteriores.

Un precio de 10.000 millones de euros valoraría a la unidad tanto como al grupo Bouygues completo antes de que la oferta fuera hecha pública, y mucho más que las dos propuestas previas por alrededor de 5.500 millones de euros de Orange e Iliad, y de 8.000 millones de euros en una oferta anterior de Drahi.   Continuación...

 
El presidente de Bouygues, Martin Bouygues, habla en una ceremonia en Abidjan, 16 de diciembre de 2014. Martin Bouygues, vástago de una de las principales familias industrialistas de Francia, debe decidir el martes si está listo para deshacerse del negocio de telecomunicaciones, que es su principal contribución al conglomerado construido por su padre. REUTERS/Thierry Gouegnon