ANÁLISIS-Haya o no acuerdo con Grecia, el euro ya ha mudado de piel

miércoles 24 de junio de 2015 13:14 GYT
 

Por Mike Dolan

LONDRES (Reuters) - Al invocar una salida del euro por parte de Grecia como posible resultado de un eventual fracaso de las negociaciones de rescate, los gobiernos europeos han reescrito eficazmente un principio clave de la moneda común e incluso hasta para bien.

Haya o no un acuerdo para evitar una cesación de pagos griega o "Grexit", los gobiernos del euro han hablado abiertamente por primera de vez de cómo Grecia podría precipitarse sin control fuera del bloque si no logra acordar los términos de un rescate y cumplir con los pagos de la deuda.

Por supuesto, todos insistieron en que el "Plan A" seguía siendo mantener a Grecia en el bloque.

Pero hubo una señal clara para quienes quisieran escuchar: el fracaso en alcanzar un acuerdo podría convertir a los "irrevocables tipos de cambio" de los Tratados de la Unión Europea en algo revocable después de todo.

El mensaje fue claro para los depositantes griegos, que este año han retirado de sus cuentas miles de millones de euros de los bancos y más de 4.000 millones de euros sólo en la última semana.

Aunque la canciller alemana, Angela Merkel, ha evitado hablar de una salida griega del euro, su duro ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, dejó claro en varias ocasiones que este resultado, aunque no deseable, podría ser posible.

"No podemos descartarlo", dijo en marzo cuando se le preguntó si Grecia podría caerse accidentalmente del euro.

Más próximo al centro de operaciones de la Unión Europea (UE), el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, uno de los padres fundadores del euro, dijo que no estaba sobre la mesa una "Grexit" aunque él no podría "sacar un conejo de un sombrero" para evitarlo.   Continuación...

 
Una bandera de la UE y una bandera griega ondean con el antiguo Partenón, en Atenas, 1 de junio de 2015. Al invocar una salida del euro por parte de Grecia como posible resultado de un eventual fracaso de las negociaciones de rescate, los gobiernos europeos han reescrito eficazmente un principio clave de la moneda común e incluso hasta para bien. REUTERS/Alkis Konstantinidis