Influyente grupo de expertos dice Gobierno chino debería relajar más su política monetaria: reporte

domingo 20 de diciembre de 2015 09:55 GYT
 

PEKÍN (Reuters) - La economía de China seguirá enfrentando en el 2016 una presión a la baja relativamente intensa que podría ralentizar aún más la tasa de crecimiento, dijo el principal centro de estudios económicos del país, e instó a las autoridades a relajar más la política monetaria, reportó el domingo el diario Economic Daily.

La Comisión Nacional de Desarrollo y Reformas (NDRC por sus siglas en inglés) dijo que el Gobierno chino debería seguir recortando sus tasas de interés y el encaje bancario para impulsar la débil expansión de la segunda mayor economía del mundo.

China también debería permitir una mayor depreciación del yuan, indicó la comisión, a fin de apuntalar las exportaciones.

Pekín ha tenido serias dificultades para alcanzar su meta de expansión económica de alrededor de 7 por ciento para este año, pese a la serie de medidas de alivio monetario tomadas en los últimos meses.

Los líderes de China ya han iniciado su reunión anual para definir los planes económicos y de reformas en 2016, informaron el viernes medios oficiales. El banco central también ha llamado la atención por no responder al ciclo de alza de tasas de interés que empezó la Reserva Federal estadounidense esta semana.

La comisión de expertos estimó que el crecimiento de la inversión podría caer a cerca de 9 por ciento en 2016 y que el gasto en bienes raíces permanecería plano, según el reporte.

El aumento del consumo podría ser nuevamente menor al 10 por ciento el año próximo, mientras que las exportaciones podrían crecer ligeramente.

El panel también recomendó expandir el déficit fiscal de China para apoyar grandes proyectos y posiblemente emitir más bonos del Gobierno central y de administraciones regionales.

(Reporte de Judy Hua y Paul Carsten; reporte adicional de Kevin Yao. Editado en español por Marion Giraldo)

 
Imagen de personas esperando fuera de una casa de cambio en Shanghái, China. Diciembre, 2015. REUTERS/Aly Song