Planta de Ford se convierte en "cementerio" mientras Trump hostiga industria automotriz mexicana

sábado 7 de enero de 2017 12:03 GYT
 

Por Christine Murray

SAN LUIS POTOSÍ, México (Reuters) - La abrupta decisión de Ford Motor de cancelar una planta de 1,600 millones de dólares en el centro de México asustó a una red de proveedores que apostaron por una creciente base de clientes y que ahora están alarmados por el riesgo que la agenda de Donald Trump podría plantear a toda la economía del país.

Muchos fabricantes de autopartes comenzaron a expandirse anticipándose a la planta de Ford en el estado de San Luis Potosí, donde la industria es "fácilmente 70 por ciento" dependiente del sector automotor, dijo Julián Eaves, director de Preferred Compounding de México, productor estadounidense de compuestos de caucho que opera en el país.

"Va a tener un enorme impacto en la comunidad local", dijo Eaves, al estimar que las pérdidas económicas podrían sumar cientos o incluso miles de millones de dólares en los próximos cinco años. Funcionarios aún hacen los cálculos.

Las pérdidas podrían ser sólo el comienzo de los problemas que enfrentará México por las promesas de Trump de sacudir el comercio y de llevar empleos de regreso a Estados Unidos cuando asuma la presidencia el 20 de enero.

Ford atribuyó su decisión a una menor demanda de modelos compactos en Norteamérica, como los que planeaba fabricar en San Luis Potosí. Pero Trump había criticado a Ford desde hace meses por sus operaciones en México.

Trump aumentó la presión el jueves, amenazando con fijar un "impuesto de frontera" a la automotriz japonesa Toyota Motor Corp por los autos que venderá a Estados Unidos desde una nueva planta en México, alimentando temores de una ofensiva total de su Gobierno contra la industria mexicana.

El Gobierno de México rechazó el viernes cualquier intento de usar amenazas para influir en decisiones de inversión de empresas en el país, afirmando que quiere fomentar la competitividad de América del Norte. No mencionó a Trump ni a Toyota en su breve comunicado.

En cuestión de días, el anuncio de Ford convirtió el sitio donde se ubicaría la planta en una llanura estéril muy alejada de su promesa económica.   Continuación...

 
Una vista de la obra de construcción donde Ford Motor Co. canceló la planta de 1.600 millones de dólares en Villa de Reyes, en las afueras de San Luis Potosí, México. REUTERS/Christine Murray.
La abrupta decisión de Ford Motor de cancelar una planta de 1,600 millones de dólares en el centro de México asustó a una red de proveedores que apostaron por una creciente base de clientes y que ahora están alarmados por el riesgo que la agenda de Donald Trump podría plantear a toda la economía del país.