¿Europa sin Merkel? Los inversores evalúan el riesgo de otra "sorpresa" política

sábado 11 de febrero de 2017 14:35 GYT
 

Por Marc Jones y Paul Carrel

LONDRES/BERLÍN (Reuters) - El desafío que enfrenta este año en las urnas la canciller alemana Angela Merkel está llevando a los inversores globales a analizar la posibilidad de otra gran sorpresa electoral, que implicaría no sólo el cambio de una constante política en la zona euro sino también el fin de la austeridad en Europa.

La designación de Martin Schulz como candidato de los socialdemócratas (SPD) para enfrentarse a Merkel ha revitalizado la campaña hacia los comicios alemanes de septiembre, y a los miembros del SPD que se atreven a pensar que es posible derrotar a la actual mandataria, un pilar de la región.

Schulz sigue rezagado, pero las encuestas muestran que se acerca cada vez más. Un sondeo publicado recientemente sólo arrojó una brecha de seis puntos entre la alianza de Merkel y el SPD. También indicó que Schulz la supera ampliamente en popularidad individual.

Esta es una perspectiva inquietante para algunos inversores acostumbrados a la generalmente estable gestión de Merkel ante las crisis continuas de Europa, que ha contribuido a ganancias de tres dígitos desde las acciones alemanas hasta los bonos portugueses.

Hace apenas unas semanas, Larry Fink, director de la mayor gestora de activos del mundo, BlackRock, elogió "el liderazgo moral que la canciller Merkel y Alemania han jugado en un mundo cada vez más discordante", agregando que esperaba que eso continuara.

Sin embargo, Schulz, ex presidente del Parlamento Europeo, está tratando de dar cambiar la situación.

Tras haber visto cómo su partido perdía fuerza durante su tiempo como socio menor de una "gran coalición" con la alianza conservadora de Merkel, Schulz promete luchar por reglas fiscales más justas, salarios más altos, mejor educación y por superar las "profundas divisiones" que han alimentado al populismo.

Los mercados financieros verán estos mensajes como una luz verde a la relajación de las estrategias fiscales, lo que no supone problema para una gran economía con un superávit notable y seguramente sería buena noticia para las acciones europeas, aunque no tanto para los bonos si esto alienta la inflación. Una lección que los inversores aprendieron en 2016 fue que la conmoción política en torno a la victoria electoral de Donald Trump en Estados Unidos y el voto de Reino Unido a favor de abandonar la Unión Europea no provocaron un derrumbe de los mercados. En parte esto se debe a que las políticas fiscales favorables al crecimiento han pasado a primer plano, lejos de una excesiva dependencia en la extenuada política monetaria.   Continuación...