"Hecho en Paraguay", la apuesta de algunas firmas brasileñas para producir a bajos costos

sábado 25 de febrero de 2017 08:24 GYT
 

Por Daniela Desantis

HERNANDARIAS, Paraguay (Reuters) - Cuando el fabricante de juguetes Estrela decidió trasladar su producción de China a América Latina, invirtió dos millones de dólares para construir una planta. Pero no lo hizo en su país, Brasil, sino en el pequeño vecino del sur, Paraguay.

La fábrica, que se inauguró este mes en la ciudad fronteriza de Hernandarias, se encuentra cerca de un parque industrial de 4.500 hectáreas de empresas brasileñas que producen desde autopartes hasta plástico y ropa.

Las patinetas eléctricas de color azul oscuro ensambladas por una veintena de trabajadores de Estrela en Paraguay son exportadas bajo el régimen de maquila, que permite fuertes exenciones fiscales.

Para Carlos Tilkian, presidente de Brinquedos Estrela, la decisión de abrir la planta de montaje en el pequeño país mediterráneo fue fácil.

"Paraguay tiene factores importantes de competitividad: la energía, la flexibilidad laboral, el costo social sobre los salarios", dijo en una entrevista con Reuters antes de la inauguración de la fábrica.

"En Brasil sería mucho más caro (instalar la fábrica), no por causa de los insumos, sino por la estructura de impuestos y el altísimo costo financiero que tenemos", agregó.

La compañía planea aumentar la inversión en Paraguay en los próximos años, mientras transfiere el 80 por ciento de sus importaciones de China.

Bajo la administración del ex empresario Horacio Cartes, un conservador que asumió la presidencia en el 2013, Paraguay se convirtió en un centro popular para las industrias manufactureras brasileñas, que huyen de impuestos y costos sociales y de la peor recesión en la historia.   Continuación...

 
Trabajadores ensamblan juguetes en la compañía brasileña Estrela en Hernandarias, Paraguay. 2017. 7 de febrero 2017.Cuando el fabricante de juguetes Estrela decidió trasladar su producción de China a América Latina, invirtió dos millones de dólares para construir una planta. Pero no lo hizo en su país, Brasil, sino en el pequeño vecino del sur, Paraguay. REUTERS/Jorge Adorno