Economía mexicana inicia bien el año pese a la amenaza de Trump

miércoles 12 de abril de 2017 17:44 GYT
 

Por Dave Graham y Michael O'Boyle

CIUDAD DE MÉXICO (Reuters) - La elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos el año pasado despertó el fantasma de una recesión económica en México, envió al peso a una caída en espiral y amenazó a las industrias locales, como la automotriz.

Sin embargo, cuatro meses después, la producción de autos del país avanza rápidamente, el desempleo ha bajado y el peso mexicano es una de las monedas con mejor desempeño en 2017.

Desde que las relaciones diplomáticas llegaron a su punto más bajo en enero con la cancelación de una reunión entre el mandatario mexicano Enrique Peña Nieto y Trump, la confianza empresarial ha vuelto lentamente.

El temor a que Trump pueda abandonar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) ha menguado, y hasta ahora el impacto en la inversión extranjera ha sido limitado, dijo Gilberto Fimbres, titular de la confederación patronal Coparmex en la ciudad fronteriza de Tijuana.

"Vino la tormenta. Y resulta que lo de las grandes cosas y la gran amenaza no es tan cierto, comentó.

Como resultado, las áreas de mayor exposición están cautelosamente optimistas sobre el futuro.

Baja California, uno de los estados más atractivos para proveedores del mercado estadounidense, espera recabar 2,700 millones de dólares de inversión extranjera directa este año, más que los 2,500 millones de dólares de 2016, dijo el secretario de economía estatal, Carlo Bonfante.

En el estado central de Guanajuato, con gran actividad automotriz, la industria podría crear 20,000 nuevos empleos este año, un 10 por ciento más que en 2016, dijo el director local del complejo industrial Alfredo Arzola.   Continuación...

 
Trabajadores en el cambio de turno en una zona industrial de Tijuana, en México. 11 de abril 2017. La elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos el año pasado despertó el fantasma de una recesión económica en México, envió al peso a una caída en espiral y amenazó a las industrias locales, como la automotriz. REUTERS/Jorge Duenes