China persigue a "manipuladores", acciones se desploman

viernes 3 de julio de 2015 06:12 GYT
 

Por Nathaniel Taplin y Samuel Shen

SHANGHÁI (Reuters) - Las acciones chinas cayeron de nuevo el viernes, lo que llevó las pérdidas de la semana a más de un 10 por ciento, luego de que el regulador de valores local dijo que investiga una supuesta manipulación del mercado, en medio de los intentos cada vez más desesperados por Pekín por evitar un colapso en toda regla.

Después de una caída de casi un 30 por ciento en las acciones chinas desde mediados de junio, la Comisión Reguladora de Valores de China (CSRC, por sus siglas en inglés) creó un equipo para buscar "pistas de una manipulación ilegal en los mercados".

Una serie de medidas anunciadas durante la semana pasada, incluyendo un recorte en las tasas de interés y una flexibilización de las normas de préstamo, no han logrado detener la ola de ventas.

"El Gobierno debe rescatar al mercado, no con palabras vacías, sino con verdadera plata y oro", dijo Fu Xuejun, estratega de Huarong Securities Co., agregando que un colapso del mercado afectaría a los bancos, el consumo, las empresas e incluso provocaría la inestabilidad social.

"Es un desastre. Si no lo es, ¿qué es?", agregó.

El referencial CSI300 de las principales acciones que cotizan en Shanghái y Shenzhen cayó un 5,4 por ciento en la sesión, a 3.885,92 puntos, mientras que el índice compuesto de Shanghái perdió un 5,8 por ciento, a 3.686,92 puntos.

En la semana, el CSI300 retrocedió un 10,4 por ciento y el SSEC se desplomó un 12,1 por ciento.

El índice de Shanghái cayó bajo los 4.000 puntos el jueves por primera vez desde abril -un nivel de soporte clave que analistas esperaban que Pekín defendiera.   Continuación...

 
Las acciones chinas cayeron el viernes, después de que el regulador de valores del país dijo que abrió una investigación sobre una supuesta manipulación del mercado, en momentos en que Pekín lucha por evitar un derrumbe bursátil que podría dañar a una economía que ya se está desacelerando. En la imagen, una hombre mira un panel con precios en una oficina de Pekín, el 1 de julio de 2015. REUTERS/Kim Kyung-Hoon