19 de julio de 2015 / 11:54 / en 2 años

Banca española, condenada a nuevas fusiones a partir de 2016

MADRID (Reuters) - Unos elevados costos de capital y unas rentabilidades bajas obligarán a la banca española a adentrarse en una nueva ronda de consolidación en un sector que ya se había encogido hasta dibujar un mapa formado por 14 entidades desde el medio centenar de bancos que había antes de la crisis financiera en 2008.

De acuerdo a analistas y expertos de la industria, la nueva vuelta de tuerca al proceso de concentración reducirá el número de entidades a menos de diez, en línea con el número de bancos que existe en Gran Bretaña y en Francia.

El propio Banco de España se ha mostrado recientemente a favor de seguir profundizando en la concentración en España y reducir el número de oficinas al ser el país europeo con mayor número de sucursales por habitante.

“No hay volumen de negocio suficiente para sostener a la banca en su dimensión actual”, dijo José Carlos Díez, profesor de Economía de la Universidad de Alcalá de Henares.

De hecho, la nueva concentración de la banca española, que ya recibió en 2012 ayuda europea por 41.300 millones, se produciría en un contexto en el que el crédito se ha reducido desde 2008 en algo más de 500.000 millones de euros y la rentabilidad ha caído al 6,5 por ciento desde niveles superiores al 20 por ciento previos a la crisis.

Con un rendimiento inferior al 3 por ciento frente a un costo del capital cercano al 10 por ciento y una mora superior al 13 por ciento por su elevada exposición inmobiliaria, Banco Popular es uno de los eslabones vulnerables que quedan dentro de la media docena de bancos cotizados y no está previsto que sus cifras cambien mucho cuando publique sus resultados semestrales el próximo 31 de julio, según banqueros.

Como parte de su estrategia defensiva, Popular quiere protagonizar una serie de pequeñas compras en el exterior para intentar no ser absorbida en el nuevo proceso de concentración.

“Está mirando compras en Estados Unidos, México o Portugal, pero dudo que este tipo de compras tengan la capacidad transformacional que el banco necesita para seguir en solitario”, dijo un alto ejecutivo de un banco español.

El talón de Aquiles de Banco Popular es, con unos 27.000 millones de euros, su exposición inmobiliaria problemática, que representa casi un 25 por ciento de su crédito total.

No obstante, banqueros consultados también consideran que su preciado negocio de pymes, un 40 por ciento de su crédito y que ofrece oportunidades de inversión más rentables puede ser interesante para algunas entidades, como Caixabank que en 2012 ya protagonizó un acercamiento informal con el Popular.

“Popular le ofrece una gran complementariedad por su negocio en empresas y porque le daría acceso al mercado en Galicia, donde tiene menor presencia”, dijo un banquero de inversión.

Desde el Banco Popular defienden su independencia y enfocan su estrategia de crecimiento en potenciar su negocio de pymes y en analizar pequeñas compras complementarias

En Caixabank no quisieron hacer comentarios.

Aunque la entidad no contempla realizar compras dentro de su plan estratégico a 2018 su consejero delegado, Gonzalo Gortázar, reconoció recientemente que si se presentaban oportunidades en “la segunda ronda de consolidación” en España las analizaría.

BAILE DE FUSIONES

La nueva ronda de fusiones comenzaría a mediados del 2016.

Hasta entonces el sector tendría capacidad para beneficiarse de una caída de los costos de financiación, que Analistas Financieros Internacionales estima podría reportarle a la banca ahorros de unos 5.000 millones de euros.

“A partir de ahí 2016 va ser un año problemático porque ya nadie se va a beneficiar de la reducción del coste del pasivo”, dijo Paula Papp, socia de AFI.

En este nuevo escenario en el que va a ser la rentabilidad la que marque los tiempos, los bancos procedentes de las antiguas cajas con rentabilidades en torno al 4, 5 ó 6 por ciento, como BMN o Ibercaja, o moras altas, como Liberbank, CajaMar, podrían caer en manos de competidores nacionales más grandes.

Una todavía lenta recuperación crediticia -- con un descenso de un 0,2 por ciento entre mayo y abril -- coincide con un momento de fuerte competencia comercial en el sector que meterá más presión a este tipo de entidades.

Entre los grandes bancos españoles, BBVA ya ha participado activamente en el proceso de consolidación con las compras de las antiguas cajas de Unnim y de Catalunya Banc.

Santander no ha participado en las fusiones en España. Si bien ha dicho públicamente que su objetivo es el crecimiento orgánico, sería una de las entidades con músculo financiero para desempeñar un papel importante.

Editado por Julien Toyer y Robert Hetz

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