Gobierno argentino niega que vaya a devaluar el peso

jueves 23 de julio de 2015 13:20 GYT
 

BUENOS AIRES (Reuters) - El Gobierno argentino insistió el jueves en que no devaluará el peso en medio de presiones en el mercado que llevaron la cotización informal a mínimos de casi 10 meses en plena campaña para las elecciones presidenciales.

"No esperen una devaluación", la caída del peso en la ilegal plaza informal "es especulativa", dijo a la prensa el Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.

"Estamos en una posición ordenada y seria, buscando que esos tipos de especuladores no le generen preocupación a alguna parte de la dirigencia (política)", agregó el funcionario.

Los argentinos celebrarán elecciones primarias para la presidencia el 9 de agosto y comicios generales el 25 de octubre, en los que aparecen como favoritos el peronista oficialista Daniel Scioli y el opositor de centroderecha Mauricio Macri.

La mandataria Fernández no puede presentarse porque cumplió el límite constitucional de dos mandatos consecutivos.

Argentina mantiene desde octubre de 2011 un rígido control de cambios con el fin de reducir la fuga de capitales y preservar las reservas del Banco Central.

El peso argentino que se negocia en el circuito paralelo rompió esta semana nuevamente la barrera de las 15 unidades por dólar, para acumular una depreciación del 11,3 por ciento en julio.

A su vez, la moneda en la franja mayorista cede diariamente entre un 0,03 y el 0,05 por ciento bajo el control del Banco Central, a niveles de 9,165 unidades por dólar, para arrastrar una caída del 0,8 por ciento en el transcurso de este mes.

La diferencia entre ambas cotizaciones se disparó al 64 por ciento, frente al 40 por ciento que mostraba a inicio de junio.   Continuación...

 
El Jefe de Gabinete de Argentina, Aníbal Fernández, habla durante una entrevista con Reuters, en su oficina en la Casa Rosada, en Buenos Aires, 5 de febrero de 2015. El Gobierno argentino insistió el jueves en que no devaluará el peso en medio de presiones cambiarios que llevaron al mercado marginal a mínimos en casi 10 meses en plena campaña para las elecciones presidenciales. REUTERS/Marcos Brindicci