Corriente vendedora en los mercados aún no llega a su momento decisivo

sábado 5 de septiembre de 2015 11:33 GYT
 

Por Lionel Laurent

LONDRES (Reuters) - A pesar de la brutal corriente vendedora de activos financieros de la semana pasada y de que la volatilidad alcanzó niveles que no se veían desde la crisis financiera de 2008-2009, las predicciones de una falla sistémica en los mercados se han mostrado hasta ahora apresuradas.

Tras seis años de cabildeo del sector financiero para advertir de las consecuencias no previstas de reprimir la toma de riesgos tras la crisis, especialmente en los negocios extrabursátiles con bonos, los mercados hasta ahora han sido capaces de aguantar una serie de golpes cortos y fuertes al sistema.

Los movimientos de la semana pasada no fueron nimios. El índice de las principales acciones de Estados Unidos sufrió la mayor caída intradiaria de la que se tenga registro y China se vio enfrentada a la mayor corriente vendedora desde 2007.

El índice VIX, que mide de la volatilidad de los mercados, volvió a los niveles de la crisis financiera.

Incluso instrumentos líquidos confiables de los mercados bursátiles como los fondos negociables (ETF) fueron arrastrados por la tormenta perfecta de poca liquidez por el verano boreal, efectos de manada por estrategias informáticas y los temores a la desaceleración en China.

Tanto así, que los reguladores estadounidenses y de los mercados bursátiles están revisando de nuevo las reglas diseñadas para que la negociación sea ordenada.

A pesar de las dificultades por las sacudidas de los meses recientes, las advertencias del peligro de un choque por escasez de liquidez de inversores como Carl Icahn, el gurú de los bonos Bill Gross y el jefe del regulador de valores de Estados Unidos parecen prematuras, según inversores y analistas.

"No avizoro que nos estemos encaminando a un evento catastrófico de liquidez", dijo Philip Poole, jefe de investigación de Deutsche Asset & Wealth Management.   Continuación...

 
Operadores trabajan en la Bolsa de Nueva York poco después de la apertura de los negocios el 3 de septiembre del 2015. A pesar de la brutal corriente vendedora de activos financieros de la semana pasada y de que la volatilidad alcanzó niveles que no se veían desde la crisis financiera de 2008-2009, las predicciones de una falla sistémica en los mercados se han mostrado hasta ahora apresuradas.  REUTERS/Lucas Jackson