ENFOQUE-Venezuela lucha por mantener encendidas sus luces y abiertos los grifos de agua

viernes 6 de mayo de 2016 10:10 GYT
 

Por Andrew Cawthorne y Carlos García Rawlins

PUERTO ORDAZ, Venezuela, 6 mayo (Reuters) - Los habitantes de Puerto Ordaz, una ciudad en el sur de Venezuela, disfrutan de la maravillosa vista de los ríos Orinoco y Caroní y están a media hora en auto de una de las centrales hidroeléctricas más grandes del mundo.

Aun así, sufren de constantes cortes de agua y electricidad.

La ironía es evidente para Marelis González, dueña de un abasto. Está cansada de los constantes cortes de energía que apagan sus refrigeradores, calentando las bebidas y amenazando con pudrir la carne.

"Nosotros deberíamos ser a los que menos electricidad nos faltara, al igual que el agua", dijo González una calurosa mañana de abril en la zona de clase media Villa Brasil. "Si así estamos nosotros, imagínese los que están más lejos aún".

Del otro lado de la acera, Arcelia Leandro, de 82 años, esperaba paciente la llegada de la luz y el agua para cocinar para sus nietos. "Es fatal. Todos los días se va el agua. Tres meses ya. Jamás hemos vivido una situación como ésta".

Los problemas en el suministro de agua y electricidad en Venezuela se han incrementado en las últimas semanas; otro dolor de cabeza para la nación miembro de la OPEP, que además sufre una recesión económica, la inflación más alta del mundo y escasez de bienes básicos y medicinas.

El Gobierno socialista del presidente Nicolás Maduro asegura que atraviesa una mala racha coyuntural y una muy mala suerte.

Después de que el colapso de los precios del petróleo, el combustible de la economía, hundió los ingresos del país en más de la mitad en el último año, llegó el fenómeno climático de El Niño a provocar largas sequías que llevaron al principal embalse El Guri a cerca de sus niveles críticos.   Continuación...

 
Imagen de archivo de un hombre empujando una carretilla con bidones de agua por una cuesta en un suburbio de Petare en Caracas, Venezuela. 17 marzo 2016. Los habitantes de Puerto Ordaz, una ciudad en el sur de Venezuela, disfrutan de la maravillosa vista de los ríos Orinoco y Caroní y están a media hora en auto de una de las centrales hidroeléctricas más grandes del mundo. REUTERS/Carlos Garcia Rawlins