ANÁLISIS-Mercados globales temen a la confluencia de dos grandes riesgos: "Brexit" y Trump

miércoles 8 de junio de 2016 15:31 GYT
 

Por Mike Dolan

LONDRES (Reuters) - Si bien la miopía del mercado suele ser el argumento favorito a la hora de explicar por qué los inversores parecen estar ignorando la elección presidencial de noviembre en Estados Unidos, y al mismo tiempo negocian fuertemente influenciados por el voto británico sobre la permanencia en la Unión Europea, los dos acontecimientos podrían acabar mezclándose.

Gestores de fondos y economistas se devanan los sesos intentando averiguar por qué los mercados británicos y europeos se mueven al ritmo del "Brexit", pero los activos estadounidenses apenas han pestañeado ante el éxito del magnate Donald Trump en su camino hacia la Casa Blanca.

La volatilidad que rodea a la posible redefinición de la relación de Reino Unido a nivel político y comercial es relativamente fácil de entender. No tiene que ver sólo con el revés que podría sufrir la economía británica, sino también con el posible golpe a los mercados europeos y a la zona euro por la incertidumbre sobre el futuro mismo de la integración en la UE.

Puede que la economía británica sea la quinta mayor del mundo, pero la producción combinada de la UE suma el 22 por ciento del Producto Interno Bruto mundial, según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Muchos argumentan que las propuestas del aspirante republicano para reformar el comercio y las relaciones diplomáticas de la mayor economía mundial, su política antiinmigración y sus dudas sobre las obligaciones del Tesoro estadounidense crean al menos la misma incertidumbre para los mercados que el referendo sobre el 'Brexit'.

Las casas de apuestas y mercados de predicciones no consideran la salida británica de la UE ni la victoria final de Trump como el resultado más probable. Pero asignan una chance similar a ambos: cerca de uno en tres, algo que los mercados ya se habrían tomado normalmente en serio, pero por el momento sólo se han preocupado de uno.

La libra esterlina, las opciones de la libra, las acciones de inmobiliarias británicas e, incluso, los bonos gubernamentales de países de la periferia de la zona euro se han movido de arriba abajo durante meses, pero hasta la fecha no ha habido una sacudida perceptible del dólar o sus derivados, los bonos del Tesoro o las acciones en Wall Street por la carrera hacia la Casa Blanca.

Muy por el contrario. El índice S&P500 de principales compañías estadounidenses tocó esta semana su nivel más alto en casi un año y el índice VIX -o la "medida del miedo"- de volatilidad implícita en el referencial S&P sigue cerca de sus cotas más bajas de 2016.   Continuación...

 
Una bandera del Reino Unido, junto a una de la Unión Europea, colgando desde un edificio en Londres, Inglaterra. 18 de febrero de 2016. Si bien la miopía del mercado suele ser el argumento favorito a la hora de explicar por qué los inversores parecen estar ignorando la elección presidencial de noviembre en Estados Unidos, y al mismo tiempo negocian fuertemente influenciados por el voto británico sobre la permanencia en la Unión Europea, los dos acontecimientos podrían acabar mezclándose. REUTERS/Toby Melville/Files