Producción petrolera de Venezuela cae a medida que crisis económica se profundiza

martes 14 de junio de 2016 11:53 GYT
 

Por Alexandra Ulmer

CARACAS (Reuters) - Los saqueos y disturbios por la creciente escasez de alimentos en Venezuela están empeorando, pero los yacimientos petroleros de las zonas más remotas del país miembro de la OPEP se han mantenido, hasta ahora, protegidos del malestar social.

No obstante, la crisis económica de la nación sudamericana los está golpeando frontalmente.

La producción de crudo de Venezuela, que tiene las mayores reservas de petróleo del mundo, cayó a 2,37 millones de barriles por día (bpd) en mayo, según datos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) publicados el lunes.

La caída cercana a un 5 por ciento a partir de abril y de casi un 11 por ciento desde el 2015, se añade a los males del país que depende de sus exportaciones petroleras y que ya se ha visto fuertemente afectado por la caída de los precios.

La merma también podría contribuir a erosionar el exceso de oferta mundial que ha pesado sobre los precios en los mercados internacionales.

En medio de la crisis de liquidez, los campos petroleros están sufriendo de escasez de repuestos, por la salida de compañías de servicios por acumulación de facturas pendientes, los problemas de mantenimiento, y el crimen, según trabajadores, dirigentes sindicales, ejecutivos y expertos.

Además, los salarios de la industria pierden poder rápidamente.

"El ánimo de los trabajadores está por el suelo", dijo Francisco Luna, dirigente sindical y técnico que trabaja en la zona productora de petróleo del Lago de Maracaibo. "Cada día es peor. Falta mantenimiento, falta equipo".   Continuación...

 
Una gota de crudo goteando desde una válvula en un pozo operado por PDVSA cerca de Morichal, Venezuela, abr 16, 2015. Los saqueos y disturbios por la creciente escasez de alimentos en Venezuela están empeorando, pero los yacimientos petroleros de las zonas más remotas del país miembro de la OPEP se han mantenido, hasta ahora, protegidos del malestar social.
 REUTERS/Carlos Garcia Rawlins/File Photo