Banco de Japón relaja política monetaria al duplicar compras de ETFs, decepciona al mercado

viernes 29 de julio de 2016 04:10 GYT
 

Por Leika Kihara

TOKIO (Reuters) - El Banco de Japón expandió el viernes su estímulo monetario al duplicar las compras de fondos cotizados en bolsa (ETFs), con lo que cedió a la presión del Gobierno y los mercados financieros pero decepcionó a los inversores que esperaban medidas aún más audaces.

El banco central, sin embargo, dijo que llevará a cabo una evaluación exhaustiva de los efectos de las tasas de interés negativas y su programa de compra de activos, lo que sugiere que una importante revisión de su programa de estímulo podría ser inminente.

En la revisión de tasas que concluyó el viernes, el Banco de Japón (BOJ, por su sigla en inglés) decidió elevar las compras de ETFs para que sus tenencias totales aumentan a un ritmo anual de seis billones de yenes (58.000 millones de dólares), frente a los 3,3 billones de yenes actuales.

La decisión fue tomada por un votación de 7-2.

Pero el BOJ mantuvo su objetivo de base monetaria en 80 billones de yenes (775.000 millones de dólares), así como el ritmo de compras de otros activos, incluidos los bonos del Gobierno japonés.

También dejó estable la tasa de interés de un 0,1 por ciento que cobra a una porción de las reservas en exceso que las instituciones financieras mantienen en el organismo.

El dólar llegó a caer más de un yen el viernes hasta 102,825 unidades y el índice Nikkei de la bolsa de Tokio retrocedió casi un 2 por ciento antes de rebotar al cierre de la sesión, luego de que la decisión del BOJ incumplió las expectativas del mercado.

"El BOJ no estuvo a la altura de las expectativas", dijo Norio Miyagawa, economista de Mizuho Securities.   Continuación...

 
Foto de archivo: Vista general de una reunión trimestral de funcionarios del Banco de Japón en Tokio, Japón, 7 de abril del 2016. El Banco de Japón expandió el viernes su estímulo monetario al duplicar las compras de fondos cotizados en bolsa (ETFs), con lo que cedió a la presión del Gobierno y los mercados financieros pero decepcionó a los inversores que esperaban medidas aún más audaces. REUTERS/Issei Kato