Recuperados de la sequía, caficultores de Colombia se preparan para lluvias de La Niña

viernes 5 de agosto de 2016 14:26 GYT
 

Por Julia Symmes Cobb

PLANADAS, Colombia (Reuters) - El fenómeno climático de El Niño hizo que más de un tercio de la cosecha de café de Jairo Ciro se marchitara por una devastadora sequía. Ahora, cuando apenas se recupera, enfrenta una amenaza peor: lluvias torrenciales y el hongo de la roya.

Ciro, padre de siete hijos que cultiva café en las laderas empinadas del departamento del Tolima, en el oeste de Colombia, teme volver a perder el 30 por ciento de su cosecha y sus ingresos cuando comiencen las lluvias intensas a finales del año.

Los productores de café todavía están recolectando la última parte de su cosecha dañada por la sequía, mientras los meteorólogos emiten advertencias sobre La Niña, el fenómeno climático inverso que genera abundantes precipitaciones.

Las lluvias causadas ​​por un enfriamiento de las aguas en el Pacífico favorecen el desarrollo de la roya, un hongo que ataca los arbustos de cafés provocando la caída prematura de las hojas y una reducción de la cosecha.

"Para La Nina uno no se sabe preparar, tenemos que combatir la erosión con toda la agua", dijo Ciro la semana pasada, mirando a su casa en la parte inferior de la montaña, en las afueras del pueblo de Gaitania.

Alexander Canas, un agricultor que vive cerca al vecino pueblo de Planadas, ya está viendo las manchas de color óxido de la roya en algunos árboles de su cafetal.

"La Niña es aterradora, tenemos que mirar el plan de choque", afirmó Canas, mientras examinaba las hojas infectadas de un árbol. El caficultor está muy preocupado además porque algunos de sus cultivos están en tierras de menor altitud, donde los efectos de la lluvia generalmente son peores.

Las lluvias de La Niña y brotes de roya han devastado la cosecha colombiana de café en el pasado y en el 2012 la producción anual cayó a un mínimo en décadas de 7,7 millones de sacos de 60 kilos.   Continuación...

 
El caficultor Ramón Mejía posa junto a unos sacos de café orgánico en una bodega de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia en Puerto Bello, ene 29, 2014. El fenómeno climático de El Niño hizo que más de un tercio de la cosecha de café de Jairo Ciro se marchitara por una devastadora sequía. Ahora, cuando apenas se recupera, enfrenta una amenaza peor: lluvias torrenciales y el hongo de la roya.
 REUTERS/Jose Miguel Gomez