Consumidores británicos ignoran la presión de la inflación en medio de mejor tiempo

jueves 18 de mayo de 2017 06:25 GYT
 

LONDRES, 18 mayo (Reuters) - Los consumidores británicos dejaron a un lado sus preocupaciones sobre la aceleración de la inflación tras el referendo sobre el "Brexit" el año pasado, y aumentaron inesperadamente el gasto a la mayor velocidad vista en años, ayudados por el buen tiempo, dijeron datos oficiales.

Las cifras sugieren que -al menos de forma temporal- el ánimo de los consumidores se ha vuelto más optimista antes de las elecciones generales convocadas para el 8 de junio por la primera ministra, Theresa May.

El volumen de ventas minoristas subió un 2,3 por ciento mensual en abril, por encima de las previsiones de los economistas de un aumento de un 1 por ciento, después de una caída abrupta del 1,4 por ciento en marzo que supuso su peor dato trimestral desde el 2010, dijo la Oficina Nacional de Estadísticas el jueves.

Si se tiene en cuenta el valor del gasto minorista -que incluye el dinero extra que los consumidores tienen que abonar por la aceleración de la inflación- las ventas en los tres meses hasta abril subieron un 6,2 por ciento frente al año anterior, el mayor incremento en 15 años.

El dato de ventas minoristas de abril contrasta con un tono que ha sido generalmente negativo en lo que va de año, luego de que la aceleración de la inflación provocada por la caída de la libra esterlina tras el referendo del Brexit perjudicó los ingresos disponibles de los hogares.

(Información de David Milliken y William Schomberg. Traducido por la Redacción de Madrid; editado por Carlos Aliaga vía Mesa Santiago)

 
Los consumidores británicos dejaron a un lado sus preocupaciones sobre el rápido aumento de la inflación tras la votación sobre el Brexit el año pasado, e inesperadamente aumentaron el gasto a la mayor velocidad vista en años, ayudados por el buen tiempo, dijeron datos oficiales. En la imagen, varias personas en un centro comercial en  Westfield, Stratford, Londres, el 28 de enero de 2017.     REUTERS/Russell Boyce