Venezuela aumenta límite de divisas reguladas para viajeros

lunes 30 de noviembre de 2009 16:32 GYT
 

CARACAS (Reuters) - Venezuela aumentó el tope sobre el cupo de divisas que otorga a viajeros del país para consumos con tarjetas de crédito en el exterior en medio del control de cambio vigente desde el 2003, según informó la Gaceta Oficial que circuló el lunes.

Este año el Gobierno tuvo problemas en el otorgamiento de divisas a casi todos los sectores de la economía debido a la merma en los ingresos del país por la caída de los precios internacionales del petróleo, que ha arrastrado a la economía hacia la recesión.

El control de cambios limita a particulares y empresas la compra de divisas a tipo oficial -actualmente de 2,15 bolívares por dólar- con el objetivo de evitar la fuga de capitales y se ha convertido en una de las bases del modelo económico socialista del presidente Hugo Chávez.

Los usuarios podrán gastar hasta un máximo anual de 3.000 dólares, desde los actuales 2.500 dólares, montos que serán autorizados según el destino y la duración del viaje.

Hasta el momento, los venezolanos con tarjetas de crédito podían gastar la totalidad del cupo en cualquier viaje.

La resolución del regulador del control de cambio, Cadivi, registra una tabla de cupos que van desde los 300 dólares para viajes de pocos días a la vecina Colombia, hasta los 3.000 dólares en el caso de estadías largas en Africa, Asia, Europa y Oceanía.

Además contempla que se podrán realizar adelantos de efectivo mensual por un máximo del 10 por ciento del monto anual autorizado.

Los usuarios deberán realizar una declaración jurada dentro de los 45 días siguientes a la fecha de regreso del viaje.

El control de cambio ha propiciado la aparición de un mercado negro ilegal donde el dólar ha llegado a cotizar a más del triple de su precio regulado, generando un atractivo negocio de compra-venta de cupos oficiales pese a las restricciones legales.

El año pasado el Gobierno ya había reducido casi a la mitad los cupos de divisas reguladas para viajeros ante el desplome de los precios del crudo por la crisis mundial.

(Por Fabián Andrés Cambero, editado por Inés Guzmán)