23 de noviembre de 2012 / 20:33 / en 5 años

ANALISIS-Caso deuda Argentina inunda de dudas el mercado de bonos

Por Sujata Rao

LONDRES (Reuters) - En una era en la que las crisis de deudas se han vuelto usuales, el fallo en Nueva York de esta semana sobre la reestructuración de deuda de Argentina ha complicado aún más el panorama, tanto para deudores como acreedores.

La sentencia del juez federal de distrito Thomas Griesa multiplicó las posibilidades de que Argentina caiga en un “incumplimiento técnico” el mes próximo, porque ordenó pagar inmediatamente a los tenedores de bonos incumplidos que en los últimos años rechazaron dos ofertas de canje del Gobierno.

Las ramificaciones del caso irán mucho más lejos que Buenos Aires o Nueva York. El fallo es claramente un revés para el país sudamericano, que llama “buitres” a los fondos litigantes y ha dicho a los gritos que no les pagará ni un centavo.

Pero también es una mala noticia para los acreedores que sí aceptaron las propuestas de reestructuración de Argentina luego de que el país declarara en el 2002 la mayor cesación de pagos de la historia. Ellos aceptaron una quita del 70 por ciento de su capital.

En el futuro, los tenedores de bonos tendrían menos incentivos para aceptar una propuesta de reestructuración cuando un país cae en problemas financieros.

“Las implicancias de este fallo impactarán en todas las reestructuraciones futuras”, dijo Greg Saichin, que lidera el equipo de deuda emergente en Pioneer Investments.

“Muchos otros países de mercados emergentes emiten deuda bajo ley de Estados Unidos, y desde Rusia hasta Brasil todos esos países emergentes verán que este fallo crea un precedente para sus decisiones en el futuro”, añadió Saichin.

Esa es una situación real en momentos en que los niveles de endeudamiento son considerados insostenibles en varios países de la zona euro, mientras que cada vez más naciones pobres de Africa o Centroamérica están emitiendo bonos globales, en su gran mayoría, gobernados por la ley de Estados Unidos.

El caso también reabre el debate sobre la reestructuración que recortó la deuda de Grecia en unos 100.000 millones de euros (130.000 millones de dólares) con una pérdida para los tenedores de alrededor de un 75 por ciento.

En ese caso, una minoría de inversionistas con bonos bajo ley estadounidense decidieron rechazar la oferta de Grecia, por lo que aún hay en el mercado papeles de ese tipo por unos 6.000 millones de euros.

Argentina dice que forzar al país a tratar a los que rechazaron los canjes del mismo modo que los que los aceptaron exacerbará futuras crisis de deuda, lo que hará “esencialmente imposible hacer una reestructuración voluntaria de deuda”.

“Evidentemente se terminaron los procesos de reestructuración, no existen más, nadie en su sano juicio entraría a un proceso como este”, dijo el jueves a periodistas el ministro de Economía de Argentina, Hernán Lorenzino.

OTRAS VISIONES

Pero no todos concuerdan con Lorenzino.

En primer lugar, las mayores preocupaciones se centran en deudas antiguas como la de Argentina, porque los bonos emitidos desde el 2004 suelen contar con las cláusulas de acción colectivas (CAC) que hacen que los acuerdos de reestructuración sean vinculantes para todos los acreedores.

Por ejemplo, Grecia activó una cláusula de acción colectiva que fuerza a todos los acreedores que tenían bonos emitidos bajo la ley griega a aceptar el plan.

Pero otros destacan que Grecia pagó 435 millones de dólares a tenedores de un bono emitido bajo leyes extranjeras, impidiendo reclamos de otros tenedores que rechazaron la propuesta.

“Con el transcurso del tiempo, todos las deudas soberanas de mercados emergentes contendrán cláusulas de acción colectiva. Mientras tanto, los deudores buscarán evitar la jurisdicción estadounidense cuando consideren una reestructuración”, dijo Richard Segal, analista de mercados emergentes de Jefferies.

Eso podría ser duro para cualquier economía emergente con problemas para honrar los bonos existentes, dijo una fuente que pidió no ser identificada.

“Claramente tendrá un impacto secundario y terciario en países que no han pasado por una reestructuración o que no tienen cláusulas de acción colectiva en sus documentos”, agregó.

Respecto a la imparcialidad de la decisión, NML Capital y Aurelius Capital Management -los fondos de riesgo que iniciaron el caso contra Argentina- podrían decir que los países podrían tener ahora menos incentivos para declarar una cesación de pagos.

“La decisión legal le otorga poderes a los acreedores y puede ser interpretado como una victoria para los acreedores soberanos”, dijo Sam Finkelstein de Goldman Sachs Asset Management.

Muchos también destacan que el de Argentina es un caso único en el que un puñado de acreedores tuvo la voluntad de litigar por una década y con la ferocidad que mostraron NML y Aurelius.

Argentina y su historia de múltiples cesaciones de pagos, sin embargo, podría generar menos lástima que la mayoría de los países.

“No es simple para un acreedor ser un holdout”, dijo Rodrigo Olivares, un experto en deuda soberana de la Queen Mary University en Londres. NML “ha estado litigando por 10 años. Han tratado de quedarse con todo, desde satélites hasta barcos. El mensaje es: no cualquiera puede hacer eso”.

(1 dólar = 0,7717 euros)

Reporte adicional de Carolyn Cohn, Ingrid Melander y Krista Hughes; Editado en Español por César Illiano y Javier Leira;

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below