Críticos del euro ajustan sus predicciones tras evitarse el Apocalipsis en el 2012

viernes 28 de diciembre de 2012 15:45 GYT
 

Por Noah Barkin

BERLIN (Reuters) - En mayo, cuando la zona euro se hundía más profundamente en su crisis, el economista ganador del premio Nobel Paul Krugman escribió una de sus columnas más sombrías sobre la moneda única: una nota en el periódico New York Times titulada "Apocalipsis muy pronto".

"De repente, se ha vuelto fácil ver cómo el euro -aquel grande y fallido experimento de una unión monetaria sin unión política- podría estar derrumbándose", escribió Krugman. "No estamos hablando de una idea distante. Las cosas podrían derrumbarse con una velocidad asombrosa, en cuestión de meses, no de años", agregó.

Krugman no era el único que predecía la inminente fatalidad del euro en el 2012. El magnate George Soros dijo en una conferencia en Italia a principios de junio que Alemania tenía apenas un lapso de tres meses para impedir el desastre europeo.

En julio, William Buiter, economista jefe de Citigroup y ex funcionario del Banco de Inglaterra, colocó las probabilidades de que Grecia abandonara el euro en un 90 por ciento. Incluso dio una fecha en la que eso pasaría.

El Día D para Buiter -el 1 de enero del 2013- es la semana próxima. Y todavía nadie cree que una salida de Grecia, ni una catastrófica implosión de la zona euro por ese asunto, esté a punto de producirse.

Hace medio año, el coro que pedía el final del euro alcanzó su clímax. Entre los principales fatalistas se encontraban algunos de los economistas e inversores más importantes del mundo.

Seis meses después, esas profesías parecen imprudentes, o como mínimo prematuras. El euro ha repuntado contra el dólar estadounidense. El rendimiento de los bonos de los países atribulados como Grecia, España e Italia -una medida del riesgo- ha retrocedido.

Hasta los más pesimistas entre los pesimistas están revisando sus pronósticos, aunque advierten sobre más problemas.   Continuación...