ANALISIS-Rusia ayuda a agricultores y consumidores, permite venta de granos

miércoles 2 de enero de 2013 12:09 GYT
 

Por Douglas Busvine

MOSCU, 2 ene (Reuters) - La decisión de Rusia de no prohibir las exportaciones de granos luego de otra reducida cosecha muestra que sus líderes reconocen que el embargo impuesto tras la fallida cosecha del 2010 fue un error.

Los agricultores están generando ganancias a medida que los precios locales del trigo se han acercado a niveles internacionales y la inflación también ha sido contenida debido a que las exportaciones de los puertos del Mar Negro de Rusia han ayudado a equilibrar un ajustado mercado global.

Al mantener abierto el canal comercial, Rusia reconoce que, aunque es un exportador líder de granos, también es un gran comprador de carne y otros productos procesados. Para apuntalar la seguridad de los alimentos, el Gobierno quiere ahora dejar trabajar al mercado.

"Nuestro objetivo a nivel local es proveer a la gente con buenos alimentos a precios razonables. Para hacer esto, necesitamos elevar la producción", dijo Arkady Dvorkovich, viceprimer ministro responsable de la política agrícola del Gobierno designado en mayo.

"Las exportaciones y los precios liberados son buenos incentivos económicos para los productores", destacó Dvorkovich, un economista liberal, en una entrevista con Reuters hacia fines de año.

CONSECUENCIAS ACCIDENTALES

En contraste, el bloqueo de un año a las exportaciones rusas que el líder Vladimir Putin ordenó en agosto del 2010 tuvo una serie de consecuencias no planeadas:

Los precios de las importaciones de carne vacuna brasileña y carne de cerdo estadounidense siguieron el alza del trigo, y la inflación de los alimentos rusos más que duplicó el 14 por ciento visto a inicios del 2011.   Continuación...

 
Imagen de archivo de un empleado descargando granos desde un tractor en Trunovskoye, Rusia, jul 11 2012. La decisión de Rusia de no prohibir las exportaciones de granos luego de otra reducida cosecha muestra que sus líderes reconocen que el embargo impuesto tras la fallida cosecha del 2010 fue un error. REUTERS/Eduard Korniyenko