Rousseff apuesta a que Brasil ya fue perdonado por pecados económicos

viernes 4 de enero de 2013 14:51 GYT
 

Por Brian Winter

SAO PAULO (Reuters) - La gran apuesta de la presidenta Dilma Rousseff para el 2013 es que Brasil ya ha madurado lo suficiente para escapar a la camisa de fuerza financiera impuesta por el mercado desde la década de 1990, cuando la inflación se disparó más allá del 2.000 por ciento y el Estado estaba quebrado.

Desde aquella era caótica, Brasil ha seguido reglas más conservadoras que la mayoría de las economías modernas, con leyes que regulan estrictamente el gasto público, tasas de interés superiores al 40 por ciento para el crédito de consumo y otras normas o prácticas diseñadas para reducir los riesgos financieros.

Ahora Rousseff, una economista de izquierdas que gusta de tomar las decisiones de política económica, dice que Brasil está listo para pasar la página.

Este año planea suavizar las reglas sobre el gasto público, asegurar que la tasa referencial de interés se mantenga a su actual nivel de 7,25 por ciento aunque la economía se acelere, presionar a los bancos para que presten más y forzar a los inversores a aceptar menores retornos en proyectos de infraestructura y otras inversiones.

Su visión es que Brasil acumuló suficiente credibilidad en las últimas dos décadas y la economía atravesó los cambios estructurales necesarios para eliminar algunas salvaguardas, que fueron diseñadas para evitar un desastre pero que ahora podrían estar limitando su crecimiento.

Si Rousseff tiene razón, su estrategia podría sacar a la sexta mayor economía del mundo de su reciente estancamiento y ponerla otra vez en la senda de un crecimiento encima del 4 por ciento en el 2013 y en adelante.

Si está equivocada, algunos de los viejos fantasmas de Brasil -la elevada inflación, bajo crecimiento y desorden financiero generalizado- podrían levantar otra vez cabeza.

Aunque un colapso parece improbable, Brasil podría quedar todavía más rezagado de otras naciones de América Latina y del grupo BRICS -que incluye además a Rusia, India, China y Sudáfrica- y la reelección de Rousseff en el 2014 podría quedar en una posición incómoda.   Continuación...