ANALISIS-Matriz energética de Brasil, de envidiada a víctima de arrogancia

lunes 7 de enero de 2013 16:25 GYT
 

Por Jeb Blount

SAO PAULO (Reuters) - Hace apenas cinco años, la matriz energética "verde" de Brasil era la envidia de otras naciones dependientes de fuentes de energía más sucias y el orgullo de un gobierno convencido de que conducía al país hacia el estatus de superpotencia económica.

Tres cuartas partes de la electricidad brasileña provenía de centrales hidroeléctricas y los automóviles se movían principalmente a etanol de caña de azúcar.

Además, Brasil acababa de descubrir gigantescas reservas de petróleo frente a sus costas, lo que podría convertirlo en el 2020 en el tercer mayor productor del mundo después de Rusia y Arabia Saudita.

Hoy el panorama es mucho más sombrío. La producción de petróleo está cayendo y crece el temor a que el país deba racionar la energía eléctrica, lo que deprimiría aún más la economía y sería políticamente embarazoso para la presidenta Dilma Rousseff.

¿Qué salió mal? Analistas e inversores dicen que los problemas actuales derivan de un excesivo optimismo durante los años de bonanza, cuando Brasil intentó aumentar el control sobre sus recursos y acabó asustando a los inversores.

"Brasil se ha vuelto víctima de las políticas de la abundancia económica", dijo Christopher Garman, director de América Latina en la consultora de riesgo Eurasia Group en Nueva York.

"Cuando las cosas iban bien para Brasil y después de que descubrieron petróleo, la administración fue imbuida de un orgullo desmesurado", agregó. "Pensaron que tenían más espacio para llevar adelante una política industrial activa y cambiar el paisaje regulatorio".

Rousseff rechazó recientemente los temores a un racionamiento de electricidad como de "ridículos". Uno de los problemas de fondo está fuera del control de su gobierno: una de las peores sequías en décadas que priva al país del agua que necesita para generar electricidad.   Continuación...