Crece escepticismo entre funcionarios británicos sobre expansión monetaria fuerte

miércoles 23 de enero de 2013 09:04 GYT
 

LONDRES (Reuters) - Los miembros de la directiva del Banco de Inglaterra tienen cada vez más dudas sobre la necesidad de restaurar el programa de compras de activos del banco central, indicaron el miércoles las minutas de la reunión de política monetaria de la entidad británica realizada el 9 y 10 de enero.

Aunque David Miles, miembro del Comité de Política Monetaria del BoE (por sus siglas en inglés), estuvo a favor de un modesto aumento en la compra de bonos desde el monto actual de 375.000 millones de libras esterlinas (594.480 millones de dólares) a 400.000 millones (634.110 millones de dólares), otros dijeron que estaban cada vez más seguros de que la medida no es necesaria.

El Comité dijo que los acontecimientos del mes pasado habían sido "modestamente positivos" para Gran Bretaña.

"Aunque estos eventos no alteraron sustancialmente el balance de riesgos (...) reforzaron la creencia de algunos miembros del Comité de que no se requieren más compras de activos en este punto", indicaron las minutas.

Las minutas de enero se sumaron a las crecientes señales de que es poco probable que el Comité de Política Monetaria del BoE reanude las compras de activos a menos que se produzca un agudo deterioro del panorama económico mundial.

En un inusual discurso el martes por la noche, el gobernador del BoE, Mervyn King, dijo que el banco central podría retomar las compras de bonos en caso de ser necesario, pero que el programa no era la panacea que resolvería el problema subyacente del estancamiento económico de Gran Bretaña.

En tanto, Ian McCafferty, que se integró en septiembre al Comité de Política Monetaria, dijo la semana pasada que restaurar el programa de alivio cuantitativo en el corto plazo ofrecería poca ayuda a la economía británica y podría acelerar la inflación.

Las minutas de enero señalaron que estas preocupaciones estaban fuertemente extendidas entre los consejeros del Comité.

"Hubo (...) un considerable consenso en que las compras de bonos reducirían los rendimientos a largo plazo de la deuda soberana y corporativa y apoyarían los precios de otros activos. Sin embargo, prevaleció cierta incertidumbre respecto a su impacto en la demanda nominal", dijo el Comité del BoE.   Continuación...