Aerolíneas deben compensar a pasajeros por atrasos tras pérdida de conexión: corte UE

martes 26 de febrero de 2013 08:41 GYT
 

BRUSELAS (Reuters) - Las aerolíneas deben pagar una compensación a los pasajeros que lleguen a su destino tres o más horas después, incluso cuando se deba a una conexión perdida, dijo el martes el máximo tribunal de la Unión Europea.

El fallo complementa un veredicto del Tribunal Europeo de Justicia emitido en octubre que determinó que los viajeros deberían ser recompensados por retrasos en vuelos individuales.

Los jueces del tribunal fallaron respecto a un caso de una mujer que reservó un vuelo desde Bremen, Alemania, a Asunción, Paraguay.

Su primer vuelo a París con Air France despegó con un retraso de dos horas y media y perdió su conexión a Sao Paulo, que también era operado por Air France. Llegó a Asunción con 11 horas de retraso.

Air France fue obligada a pagarle 600 euros (unos 784 dólares) como compensación, pero apeló ante un tribunal alemán. La corte consultó al Tribunal Europeo si el pago debería realizarse en caso de un atraso de menos de tres horas en un vuelo, teniendo en cuenta que ello derivó en un retraso total al final del viaje de tres horas o más.

Los retos legales están relacionados con la Regulación de Compensación de Pasajeros aéreos que entró en vigor en el 2005 y que establece los derechos de los pasajeros si les niegan el embarque o se producen cancelaciones o retrasos.

Afecta a las aerolíneas de la Unión Europea que vuelan a o desde el bloque y a vuelos que parten desde la región procedentes de aerolíneas no europeas.

El Tribunal Europeo de Justicia había ordenado a las aerolíneas que compensaran a los viajeros que quedaran varados por culpa de huelgas, al decir que una paralización no era una excusa lo suficientemente fuerte como para no emitir reembolsos.

También ordenó pagos de entre 250 y 600 euros por retrasos, dependiendo de la duración del vuelo, excepto si han sido causados por circunstancias excepcionales que escapen al control de la aerolínea.

(Reporte de Philip Blenkinsop. Traducido por Redacción de Madrid)