22 de junio de 2013 / 22:44 / en 4 años

Tras impacto de Fed, mercados verían más agitación

Por Steven C. Johnson

NUEVA YORK (Reuters) - Amarren sus cinturones. Y esperen mucha turbulencia.

Si ese fue el mensaje que Ben Bernanke estaba tratando de entregar cuando dijo que la Reserva Federal podría comenzar a reducir pronto su enorme programa de estímulo para la economía estadounidense, es seguro decir que los inversores lo recibieron fuerte y claro.

De hecho, la ola de ventas de acciones, bonos y materias primas en todo el mundo tras los comentarios de Bernanke parece para algunos el comienzo de un período de operaciones volátiles y desordenadas, un fuerte cambio desde la calma que prevaleció desde que la Fed comenzó su más reciente programa de compras de bonos el otoño boreal pasado.

"Cuando los regímenes de mercado cambian, raramente lo hacen en forma ordenada; miren a los precios de las acciones colapsando al final de la burbuja punto com o en el apogeo de la crisis financiera", dijo Stephen Sachs, jefe de mercados de capital del emisor de fondos que cotiza en bolsa ProShares, en Bethesda, Maryland.

"Usualmente se pone violento. Vamos a enfrentar eso ahora en tasas de interés", agregó.

De hecho, el mercado de bonos está en el epicentro del terremoto de los mercados financieros que desató Bernanke.

Los rendimientos referenciales, que el alivio de la Fed ha llevado a mínimos niveles históricos, subieron a casi máximos de dos años y se espera que sigan subiendo en la medida en que los operadores asimilen la posibilidad de que la Fed acabe las compras de bonos a mediados del 2014.

Las réplicas han remecido a los mercados desde Tokio a São Paulo, y los activos que habían registrado buen desempeño se hundieron.

Los mercados de crédito estadounidenses fueron golpeados y el diferencial entre los rendimientos de bonos basura y los del Tesoro alcanzaron su máximo nivel de este año, mientras que los mercados globales de acciones perdieron 1 billón de dólares sólo el jueves.

La fuerza bruta del declive tomó a varios por sorpresa, dado que Bernanke advirtió a fines de mayo que la Fed podría desacelerar sus compras de bonos más tarde este año.

Incluso así, ver un alza de 0,4 puntos porcentuales en las tasas de interés a largo plazo en la semana -el mayor movimiento en más de 10 años- tras operar cerca de mínimos históricos durante semanas fue una llamada a despertar.

"La gente vive en la negativa todo el tiempo", dijo Kim Forrest, analista senior de investigación de acciones en la empresa de gestión de inversiones Fort Pitt Capital, en Pittsburgh.

"La parte pensante del cerebro de las personas entendió que las tasa tendrían que subir en algún momento. Pero no estaban listos para escuchar que esa realidad comienza ahora", agregó.

Eso se aplica a empresas que ahora enfrentan mayores costos de financiamiento y para inversores que tomaron prestado dinero barato para realizar transacciones.

MOVIMIENTOS PREOCUPANTES

Los inversores han estado financiando operaciones en mercados de mayor riesgo tomando prestado en el mercado de deuda estadounidense, que es estable y con bajas tasas de interés.

Pero con tasas mayores y con mayor volatilidad, el costo para tomar prestado sube, y ambos factores parecen estar aquí para quedarse, al menos por ahora.

Dan Fuss, vicepresidente de la firma de gestión de inversiones Loomis Sayles & Co, que administra 191.000 millones de dólares en fondos, dijo: "El apalancamiento está saliendo del mercado. Estos movimientos del mercado reflejan eso, pero cuando suceden movimientos agudos como este, mucha gente se pone nerviosa. Eso puede contribuir a más ventas".

Los inversores en bonos que esperan jugar a "seguir a la Fed" para siempre enfrentan una realidad aún más perturbadora.

Como observó Zane Brown, estratega de renta fija y administrador de activos en Lord Abbett & Co, un regreso a un nivel más normal de tasas de interés resultará en un retorno total de cero en los próximos cinco años para inversores que siguen el popular Indice Agregado de Bonos de Estados Unidos de Barclays.

Los inversores retiraron 15.100 millones de dólares de fondos de bonos imponibles en las primeras tres semanas de junio, según Lopper, un servicio de Thomson Reuters. Es la mayor salida de fondos en tres semanas desde octubre del 2008, en el apogeo de la crisis financiera.

Todo esto ha dejado a los operadores e inversores tratando de protegerse en anticipación a un verano boreal volátil.

Las operaciones en contratos futuros de las tasas de interés subieron con fuerza a un máximo nivel histórico a fines de mayo, cuando Bernanke abordó por primera vez el tema de reducir los estímulos.

Esta semana, volvieron a subir. El jueves, cerca de 12,8 millones de contratos cambiaron de manos, según CME Group, bien por sobre el promedio diario de mayo de 7,9 millones.

El volumen en opciones del índice S&P 500 subió a 2,3 millones de contratos el jueves, un nuevo récord intradiario, mientras que el volumen general de opciones de 33,3 millones de contratos convirtieron al jueves en el día más activo desde el 9 de agosto del 2011, cuatro días después de que Standard & Poor's despojó a Estados Unidos de su máxima calificación crediticia.

El índice de volatilidad CBOE, una medición de la ansiedad en Wall Street, saltó un 23 por ciento el jueves, a 20,49, en la primera vez este año que ha superado la merca de 20, que es una línea de división usada a menudo para separar a mercados calmados de mercados en estrés.

El viernes, cerró en 18,90.

Reporte adicional de Doris Frankel en Chicago y Gertrude Chavez-Dreyfuss, Jonathan Spicer y Herbert Lash en Nueva York. Traducido al español y editado por Patricio Abusleme

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