Alemania intenta calmar ánimos tras declaraciones sobre ayuda a Grecia

miércoles 21 de agosto de 2013 12:02 GYT
 

Por Gernot Heller

BERLÍN (Reuters) - Alemania negó el miércoles que se hubiera tomado alguna decisión para garantizarle a Grecia un nuevo rescate, restando importancia a las palabras del ministro, que tocó una fibra sensible en tiempos de elección, al declarar que un nuevo rescate era inevitable.

Las declaraciones de Wolfgang Schaeuble, realizadas durante un pequeño evento de campaña el martes, contradicen directamente la línea de la canciller Angela Merkel, que ha dicho en repetidas ocasiones que es demasiado pronto para discutir una ayuda adicional a Atenas.

Los partidos de oposición acusan a Merkel de ocultar deliberadamente los riesgos de dar más ayuda a Grecia antes de la elección del 22 de septiembre.

El miércoles, miembros del partido Social Demócrata (SPD) y del Partido Verde exigieron que Schaeuble aclarase sus declaraciones sobre Grecia ante el Parlamento.

En tanto, portavoces de Merkel y de Schaeuble intentaron restarle importancia a las declaraciones del ministro, afirmando que la posición de Alemania no ha variado.

"Nuestra posición sigue siendo que estudiaremos en dónde está Grecia en 2014 y si se necesitarán medidas adicionales", dijo Martin Kotthaus, portavoz de Schaeuble.

El funcionario también afirmó que Alemania no estaba al tanto de ningunas conversaciones sobre cómo estructurar un nuevo paquete de rescate.

Atenas ha recibido dos rescates de sus socios europeos y del Fondo Monetario Internacional (FMI) por un total de 240.000 millones de euros (322.000 millones de dólares).   Continuación...

 
El ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schaeuble, durante una conferencia de gobernadores de bancos centrales en Moscú, jul 19 2013. Alemania negó el miércoles que se hubiera tomado alguna decisión para garantizarle a Grecia un nuevo rescate, restando importancia a las palabras del ministro, que tocó una fibra sensible en tiempos de elección, al declarar que un nuevo rescate era inevitable. REUTERS/Grigory Dukor