Brasil recibe el golpe de la depreciación de su moneda

martes 27 de agosto de 2013 10:26 GYT
 

Por Paulo Prada y Guillermo Parra-Bernal

RIO DE JANEIRO/SAO PAULO (Reuters) - Apenas dos años atrás, Brasil enfrentaba un grave problema con su divisa: era demasiado fuerte.

Las fábricas locales cerraban sus puertas incapaces de competir con las importaciones chinas, baratas por la apreciación del real. Fernando Pimentel, ministro de Comercio y cercano asesor de la presidenta Dilma Rousseff, dijo que "Brasil se unió al grupo de países con fuertes divisas" y llamó a las industrias a adaptarse a la nueva realidad.

Ahora, mientras los inversores globales venden sus activos de mercados emergentes, el problema de Brasil dio un vuelco.

El real, junto con la rupia de India, se ha debilitado más que cualquier otra gran divisa desde mayo. Su derrumbe del 16 por ciento está obligando a empresas, autoridades y consumidores a prepararse para las consecuencias, entre ellas la inflación y un mayor costo del financiamiento desde el exterior.

La caída se ha convertido en otro símbolo de la pérdida de atractivo de Brasil entre los inversionistas y asestó un fuerte golpe a los productores, que reclaman que los pilares básicos de la economía más grande de América Latina han cambiado constantemente durante el Gobierno de izquierda de Rousseff.

El ministro de Hacienda, Guido Mantega, dijo a un periódico de Sao Paulo el fin de semana que la depreciación "no es buena para nadie".

El economista jefe de mercados emergentes de Capital Economics en Londres, Neil Shearing, dijo que "cambia el cálculo para todos (...) Lo que tiene sentido cuando tienes una moneda sólida ya no lo tiene en un nivel más débil".

Una década de crecimiento constante parecía haber puesto a Brasil en la vía rápida para convertirse en un país de primer mundo, atrayendo importantes cantidades de inversión extranjera y haciendo del real una de las divisas más codiciadas en el mundo.   Continuación...

 
Un trabajador retira pan recién horneado en la panadería Ceci de Sao Paulo. Hace apenas dos años Brasil sufría por la fortaleza de su moneda ahora la inflación amenaza a la economía por la debilidad del real. Foto tomada el 26 de agosto de 2013. REUTERS/Paulo Whitaker.