Gastos de Brasil podrían abrir el camino a una baja de calificación

martes 10 de septiembre de 2013 19:03 GYT
 

Por Silvio Cascione y Asher Levine

SAO PAULO (Reuters) - Las finanzas de Brasil van camino a deteriorarse sustancialmente el próximo año, dejando al Gobierno con pocas opciones para revivir una vacilante economía y elevando la amenaza de una baja de su calificación crediticia.

El Gobierno probablemente no alcanzará su meta presupuestaria clave en 2014, el superávit primario, de unos 50.000 millones de reales (22.000 millones de dólares), llegando apenas a la mitad de su objetivo, según estimaciones de Reuters y economistas privados.

A diferencia de la mayoría de los otros países, la meta presupuestaria más seguida de Brasil no considera los pagos de interés a su deuda, implicando que su déficit general podría ampliarse si el superávit primario merma.

Un evento de esas características podría ser un gran traspié para la mayor economía de América Latina, que ganó su calificación crediticia de grado de inversión el 2008 por su compromiso con la responsabilidad fiscal y un fuerte crecimiento económico.

Sin embargo, el crecimiento se ha desacelerado fuertemente desde el 2011 y la presidenta Dilma Rousseff ha respondido con costosas exenciones tributarias y subsidios crediticios.

La estrategia no sólo fracasó en apoyar la economía, sino que también exacerbó los problemas fiscales de Brasil. Mientras tanto, con las expectativas de que Rousseff postule a la reelección en una disputada carrera presidencial el próximo año, es poco probable que haga grandes recortes al gasto que puedan molestar a su frágil coalición política.

Una rebaja al crédito soberano, ya incorporada en los seguros contra incumplimiento de crédito (CDS) para mediados del próximo año, dejaría la calificación de Brasil apenas un escalón sobre el estatus basura, encareciendo el endeudamiento gubernamental y corporativo y erosionando aún más el crecimiento económico.

Una rebaja también podría complicar los esfuerzos para contener la inflación al desatar una mayor debilidad de la moneda de Brasil, que ha perdido un 10 por ciento de su valor frente al dólar este año.   Continuación...