ANALISIS-Chilena Bachelet apostaría a gas natural para evitar que mineras se queden sin luz

martes 1 de octubre de 2013 19:40 GYT
 

Por Fabián Andrés Cambero y Alexandra Ulmer

SANTIAGO (Reuters) - La socialista Michelle Bachelet, la candidata favorita para las próximas elecciones presidenciales de Chile, apostaría al gas natural como pilar de su política energética para saciar el creciente apetito de la industria minera del país que más cobre produce en el mundo.

Chile atraviesa una estrechez de generación y debe sumar unos 8.000 megavatios a su matriz si no quiere poner en riesgo inversiones en el sector minero por 112.000 millones de dólares en los próximos ocho años.

Mientras crece la oposición, principalmente a las centrales de carbón y a la construcción de represas en la Patagonia, Chile tiene un marco regulatorio poco claro que ha dejado en el aire varios proyectos grandes de generación.

Bachelet, que ya fue presidenta entre el 2006 y el 2010, podría hallar en el gas una salida rápida para los problemas si resulta ganadora en los comicios de noviembre o el balotaje en diciembre.

"Con gas, tendríamos un sistema más estable, con menos fluctuaciones de costos", dijo Pedro Fuenzalida, analista de la corredora Larraín Vial.

Chile podría aumentar su consumo de gas natural licuado (GNL) desde 10 millones de metros cúbicos diarios hasta 17 millones hacia 2017. Esto si no hubiese suficientes alternativas de generación y el GNL estuviera disponible, acotó el analista.

EN EL TINTERO

Bachelet, que tiene como bandera de su eventual Gobierno una amplia reforma educacional y tributaria, debe resolver el estancamiento de grandes proyectos emblemáticos que no han avanzado bajo el mandato del conservador Sebastián Piñera.   Continuación...

 
La ex mandataria chilena Michelle Bachelet en una ceremonia de conmemoración por los 40 años del Golpe Militar en el país en Santiago, sep 9 2013. La socialista Michelle Bachelet, la candidata favorita para las próximas elecciones presidenciales de Chile, apostaría al gas natural como pilar de su política energética para saciar el creciente apetito de la industria minera del país que más cobre produce en el mundo. REUTERS/Ivan Alvarado