ANALISIS-Convaleciente zona euro busca escapar de deuda pendiente

martes 29 de octubre de 2013 18:09 GYT
 

Por Paul Taylor

PARIS (Reuters) - Los esfuerzos de los miembros más débiles de la zona euro por superar la recesión más larga de su historia moderna están siendo obstaculizados por la gigantesca deuda que arrastran desde antes de la crisis financiera del 2009.

Italia, Grecia, Irlanda y Portugal tienen una deuda pública que excede con creces la producción económica anual y arriesgan una "década perdida" similar a la japonesa, con un crecimiento cada vez menor y un elevado desempleo, a medida que toman duras medidas para salir de las dificultades.

El promedio de la proporción de deuda sobre el Producto Interno Bruto en la unión monetaria de 17 países se mantiene en un 95 por ciento, menor que en Estados Unidos y mucho más pequeña que Japón, pero peligrosamente alta para sociedades envejecidas que no pueden imprimir ni devaluar individualmente su moneda.

El discurso oficial de la Unión Europea (UE) es que cada país rescatado debe encargarse de su propio descalabro y sanarse sin alivio de deuda o mutualización, a excepción quizás de Grecia, que hace tiempo fue declarado un caso especial.

"Como Margaret Thatcher solía decir: No hay otra Alternativa", dijo Graham Bishop, consultor económico.

La disciplina fiscal y las reformas a favor del mercado para liberalizar los contratos de trabajo, romper el poder de negociación de salarios de los sindicatos comerciales y recortar los programas de bienestar social y las pensiones son el único camino a la salvación, argumentó.

Sin embargo, otros economistas - y una pequeña minoría de funcionarios de la UE que no quiere alejarse públicamente de la línea ortodoxa - dicen que la receta es política y socialmente insostenible y que Europa tendrá que considerar alguna forma de alivio de deuda más amplio, quizás mediante el Banco Central Europeo (BCE)

"Idealmente la zona euro combinaría una política presupuestaria simétrica con monetización de deuda de parte del BCE", escribió el economista belga Paul De Grauwe del London School of Economics en un ensayo para el Centro para la Reforma Europea.   Continuación...