17 de abril de 2014 / 16:08 / hace 3 años

El debilitamiento de la economía fuerza a Argentina a moderar sus políticas populistas

6 MIN. DE LECTURA

Por Hugh Bronstein

BUENOS AIRES (Reuters) - La presidenta argentina, Cristina Fernández, está revirtiendo algunas de sus políticas populistas que han marcado sus seis años en el poder, y no tiene muchas más opciones que profundizar estos cambios pragmáticos en los 20 meses que le quedan de mandato.

Presionada por la caída de las reservas en dólares del Banco Central, una debilitada economía y la alta inflación, Fernández ha recortado en los últimos tres meses los millonarios subsidios al consumo de gas natural y ha permitido al peso devaluarse un 18 por ciento.

También ha cambiado la criticada metodología con que se ha medido la inflación oficial en los últimos años y ha acordado compensar a la española Repsol con 5.000 millones de dólares por la nacionalización de la petrolera YPF en el 2012, mientras que el Banco Central ha aumentado las tasas de interés para desalentar masivas compras de dólares.

Inversores que se han mantenido alejados de Argentina por las políticas intervencionistas de Fernández están volviendo a interesarse en el país y esperan que un gasto público más prudente fortalezca las reservas y enfríe una de las tasas de inflación más altas del mundo.

Los cambios en la política económica alimentaron un alza del 19 por ciento en las acciones argentinas este año y dispararon un 9,5 por ciento los bonos locales, una tendencia que los analistas esperan que continúe en el resto del año.

Si profundiza los cambios, el Gobierno podría poner a la economía en mejor forma para quien suceda a la mandataria a finales del próximo año. La mayoría de los potenciales candidatos presidenciales prometen aplicar políticas económicas ortodoxas.

Cuanto más se recorten los enormes subsidios y se permita a la moneda devaluarse, menos dolorosas serán las reformas que deberá aplicar el sucesor de Fernández.

"Lo que no está claro es si ella va a realizar un gran ajuste fiscal o sólo el necesario para entregar el poder sin una crisis", dijo Mariel Fornoni, analista de la consultora Management & Fit.

Hasta finales del 2013, la mandataria había prometido no devaluar jamás el peso ni ajustar la política fiscal, argumentando que sería un camino hacia el caos.

Su Gobierno, en tanto, le resta dramatismo a las medidas recientemente anunciadas y se niega a adelantar qué es lo que sigue.

En una conferencia de prensa esta semana, el ministro de Economía, Axel Kicillof, dijo que el Gobierno no está "casado" con instrumentos específicos sino con metas como el aumento de producción y del empleo. Esos objetivos, dijo, apoyan la demanda interna y al sector exportador, que se beneficia de las compañías extranjeras que operan en el país.

Algunos empresarios están convencidos de que el Gobierno no tiene otra opción que abandonar el modelo económico heterodoxo que ha venido aplicando en los últimos años.

"Vimos algunos cuantos cambios en la política en el primer trimestre y esperamos ver más, incluyendo una mayor devaluación de la moneda porque ellos no tienen otra opción", dijo bajo anonimato un ejecutivo de una compañía extranjera con más de 1.000 millones de dólares invertidos en Argentina.

"Ellos aguantaron por un largo tiempo, pero ahora se están quedando sin dinero y necesitan inversión extranjera", agregó.

Ascenso Y Caida Del Populismo

Desde que ganó la presidencia por primera vez en el 2007, Fernández ha usado las reservas del Banco Central para financiar el alto gasto del Estado. Esto funcionó bien cuando Argentina atraía fondos externos mientras su economía repuntaba tras su colapso en el 2002.

Pero, ahora, la inflación supera el 30 por ciento anual, el crecimiento es débil y los analistas esperan que la economía entre en recesión antes de fin de año, mientras que las reservas del Banco Central acumulan una caída del 30 por ciento en los últimos 12 meses a apenas 27.700 millones de dólares.

"Los problemas de Argentina comienzan y terminan con su relajada política fiscal", dijo Patrick Esteruelas, un estratega con el fondo de cobertura Emso con sede en Londres, que administra un portafolio de 2.000 millones de dólares.

Esteruelas afirmó que el Gobierno se verá beneficiado por una cosecha récord de soja en los próximos dos meses, lo que podría sacar algo de presión sobre las reservas si se profundizan las recientes medidas económicas con más recortes del gasto, incluyendo una reducción de los subsidios al consumo de electricidad.

"La cosecha de soja significa una ventana de oportunidad para el Gobierno para seguir tomando medidas correctivas más agresivas de cara a un segundo semestre que aparece con una estacionalidad negativa", explicó el estratega.

Los subsidios a la energía y al transporte representaron el año pasado un 5 por ciento del Producto Interno Bruto del país.

El generoso gasto público impulsó la popularidad de Fernández y la ayudó a ser reelecta fácilmente en el 2011, pero las preocupaciones por la economía golpearon su imagen en los últimos dos años.

Su nivel de aprobación ha caído a alrededor del 25 por ciento, de acuerdo con un reciente sondeo de Management & Fit.

La constitución impide a la mandataria presentarse a un tercer mandato de Gobierno en las elecciones de octubre del 2015, y ella no ha mostrado su apoyo a ninguno de los potenciales candidatos presidenciales.

Estos incluyen al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, el favorito de Wall Street, y a Sergio Massa, ex alcalde del distrito de Tigre -en las afueras de Buenos Aires-, quien puso el combate contra la inflación al tope de su agenda.

Esto ha provocado optimismo sobre futuros cambios en la política económica del país que incrementen la inversión, especialmente para desarrollar los enormes recursos de hidrocarburos no convencionales en la Patagonia.

Chevron Corp duplicó la semana pasada sus inversiones comprometidas en la formación Vaca Muerta, donde desembolsará junto a YPF 1.600 millones de dólares extras para financiar proyectos de exploración y perforaciones.

Reporte de Hugh Bronstein, traducida por Alejandro Lifschitz, editada por Luis Azuaje

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below