Ambientalista Silva corteja a los grandes de la agricultura brasileña

viernes 12 de septiembre de 2014 15:57 GYT
 

Por Reese Ewing

12 sep (Reuters) - La candidata presidencial brasileña Marina Silva, un icono del movimiento verde, está cortejando a sus antiguos adversarios de la industria del azúcar y el etanol en un intento de ganarse al poderoso lobby agrario antes de las elecciones del próximo mes.

Desde que entró a la carrera a mediados de agosto, Silva ha escogido como compañero a un congresista proagrario, se ha reunido de forma repetida con líderes del negocio y ha hecho campaña en el cinturón agrícola en busca de aliados en una industria que significa un cuarto de la economía de Brasil.

Su mensaje: la conservación y la agricultura a gran nivel florecerían juntos con un Gobierno de Silva, que rebajaría los subsidios a la gasolina que la presidenta Dilma Rousseff ha usado para contener la inflación.

El control de precios de los combustibles ha golpeado a la otrora boyante industria brasileña de la caña de azúcar y el etanol.

Silva, que aventaja ligeramente a Rousseff en una eventual segunda vuelta, también ha calmado a las familias del cinturón agrícola recordando a los votantes que abandonó su oposición a las cosechas genéticamente modificadas (GMO, por sus siglas en inglés), cruciales en el ascenso de Brasil como una potencia agraria en los últimos años.

"Existe esa leyenda de que estoy en contra de las cosechas genéticamente modificadas. Eso no es cierto. Apoyo un modelo en el que coexistan cosechas GMO y libres de GMO", afirmó en una reciente entrevista televisada.

Pocos días después, en una escala de su campaña en el estado rico en granos de Rio Grande do Sul, dijo: "Apoyo la agricultura en todos los niveles", un respiro para los productores preocupados de que fuera a favorecer a las pequeñas granjas familiares en detrimento de las plantaciones a gran escala que dominan el paisaje brasileño.

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