ANÁLISIS-Rousseff enfrenta dura tarea de restaurar la gloria económica de Brasil

lunes 27 de octubre de 2014 07:15 GYT
 

Por Alonso Soto

BRASILIA, 27 oct (Reuters) - La presidenta Dilma Rousseff consiguió su reelección por estrecho margen gastando mucho y prometiendo extender su lucha contra la pobreza, pero necesitará poner las finanzas públicas en orden durante su segundo mandato si quiere volver echar a andar a la estancada economía de Brasil.

Rousseff derrotó al candidato opositor Aécio Neves en la segunda vuelta del domingo, ayudada por el fuerte apoyo de los votantes más pobres pese a los problemas de su Gobierno para mantener a raya a la inflación, atraer inversiones y reanimar a una economía que está en su cuarto año de crecimiento débil.

Con la agresiva campaña electoral a sus espaldas, Rousseff ahora enfrenta la dura tarea de devolverle el brillo a una economía que llegó a ser una de las favoritas de Wall Street, pero que ha sufrido por una mezcla de pasos en falso y por la crisis global que ha afectado la demanda por sus exportaciones

Para lograrlo, necesita moverse rápido para frenar la hemorragia en las cuentas fiscales de Brasil, que han aumentado la presión sobre la inflación y mermado la confianza de los inversores. Si no consigue ordenar las finanzas públicas, Brasil podría sufrir un recorte en su calificación crediticia en 2015.

Rousseff usó el domingo por la noche un tono conciliatorio en su discurso de victoria, prometiendo trabajar con sus adversarios políticos y con líderes empresariales para dar paso a una nueva etapa de crecimiento económico.

"Vamos a darle nuevo ímpetu a todos los sectores de la economía, especialmente la industria", dijo. "Quiero una sociedad con todos los sectores, tanto productivo como financiero, para enfrentar los desafíos que vienen".

También extendió una rama de olivo a los inversores preocupados por las deterioradas finanzas de Brasil, asegurando que estaba comprometida con la disciplina fiscal y con mantener la inflación a raya.

Sin embargo, hay dudas de que Rousseff -una izquierdista que cree en el crecimiento económico dirigido por el Estado- esté lo suficientemente enmarcada con el orden fiscal como para asumir cambios radicales en materia tributaria y de pensiones, o para reducir el gasto público en programas sociales.   Continuación...