ANÁLISIS-Brasileña Rousseff dispuesta a controlar los excesos... por un tiempo

miércoles 5 de noviembre de 2014 12:38 GYT
 

Por Anthony Boadle y Alonso Soto

BRASILIA, 5 nov (Reuters) - Un rápido apretón del cinturón y luego vuelta a los negocios de siempre.

Esa parece ser la estrategia para los próximos meses de la recién reelecta presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, que está intentando recuperar la confianza de la comunidad empresarial sin sacrificar su agenda de reducción de la pobreza y de asegurar una fuerte presencia del Estado en la economía.

Desde su ajustada victoria del 26 de octubre en segunda vuelta, Rousseff ha alimentado las esperanzas de una actitud más amistosa con los mercados al permitir que el banco central suba las tasas de interés, algo que sorprendió a los inversores y debería ayudar a controlar una inflación que supera el 6,5 por ciento anual.

La prensa local también se ha permeado con informaciones de que Rousseff hará un fuerte recorte del gasto presupuestario y que está buscando un sustituto más amistoso con los mercados para el veterano ministro de Hacienda, Guido Mantega.

Los inversores buscan cualquier signo de cambio tras el primer mandato de Rousseff, que estuvo marcado por un crecimiento económico anual promedio del 2 por ciento y el aumento de los déficits presupuestarios, amenazando la calificación crediticia de Brasil.

Los comentarios del jefe de gabinete de Rousseff, Aloizio Mercadante, uno de los posibles candidatos para hacerse con las riendas del Ministerio de Hacienda, fueron una de las señales más recientes de que es probable que las esperanzas de un cambio profundo en las políticas se vean defraudadas.

"No podemos tener un recorte drástico (en el gasto del Gobierno) que lleve a la recesión. Tenemos que proteger los trabajos e ingresos de la gente", dijo a la prensa el miércoles.

Otros aliados de Rousseff aseguran que es improbable que cualquier cambio que ocurra sea muy profundo o largo.   Continuación...