Venezolanos luchan por ver los beneficios de la devaluación de su moneda

viernes 13 de febrero de 2015 17:38 GYT
 

Por Corina Pons

CARACAS, 13 feb (Reuters) - Muchos venezolanos están luchando por ver los beneficios de la reciente depreciación del 69 por ciento de su moneda que, si bien ayudaría al Gobierno a hacer rendir sus menguantes divisas, podría golpear sus bolsillos encareciendo los escasos productos que consiguen tras horas de hacer filas.

Artículos básicos como la leche y el jabón en polvo en Venezuela no son fáciles de conseguir después que el Gobierno redujo el año pasado a la mitad el suministro de dólares preferenciales al sector privado para importar productos, ante el desplome en los precios del crudo que exporta el país.

"Creo que todo seguirá igual de difícil, y quizás las cosas se pondrán más caras", comentó Josefina, madre de un niño con parálisis, mientras hacía la cola fuera de un supermercado detrás de 100 personas, en busca de café y pañales.

Venezuela permitió el jueves una depreciación del 69 por ciento cuando el dólar se disparó a 170 bolívares en promedio en el debut de operaciones del sistema marginal de divisas (Simadi), el primer mecanismo cambiario con una tasa establecida por el mercado desde que fue instaurado un férreo control de cambios hace más de una década.

La medida tomada por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, llega en momentos en que el flujo de divisas que recibe el Estado se ha reducido un 60 por ciento, la economía cayó en contracción y la inflación es la más alta del continente.

El nuevo mecanismo cambiario convivirá con otros dos sistemas. En uno, el Gobierno asigna dólares a una tasa fija de 6,3 bolívares para importar alimentos y medicinas, que en su mayoría tienen precios regulados; en el otro vende dólares a un precio inicial de 12 bolívares para otras importaciones.

Pero los venezolanos consultados no creen que este nueva modalidad cambiaria vaya a resolver sus preocupaciones más inmediatas, como la escasez de bienes.

"Me importan poco los precios si con eso voy a conseguir papel higiénico y arroz", comentó Julia, mientras pagaba tres barras de jabón porque no consigue detergente para lavar ropa. "Lo peor es estar de aquí para allá buscando lo básico", dijo.   Continuación...